Rebajan salario a policía con balazo en la cabeza

Con 15 años de laborar para el Ministerio de Seguridad Pública y siempre en la Unidad de Intervención Policial (UIP), el oficial Dehivi Orozco buscó a El Periódico de más Venta en Costa Rica para dar a conocer el problema que le aqueja. En 2011 se encontraba en un restaurante en Río Frío, Sarapiquí, de […]

Con 15 años de laborar para el Ministerio de Seguridad Pública y siempre en la Unidad de Intervención Policial (UIP), el oficial Dehivi Orozco buscó a El Periódico de más Venta en Costa Rica para dar a conocer el problema que le aqueja.

En 2011 se encontraba en un restaurante en Río Frío, Sarapiquí, de donde es oriundo. Cuatro sujetos llegaron y empezaron a increpar a un vecino de la zona.

Como los cuatro agredían al indefenso, que evidentemente estaba en desventaja, el dueño del local, quien sabía que Orozco es policía, le pidió que interviniera.

Respaldado por el deber de ayudar, Orozco se enfrentó a los desalmados y a todos “los sonó”, luego abordó su carro y se fue a comprar unas papas a otro lugar.

Mientras estaba en esto, los sospechosos arribaron armados y comenzaron a disparar. Orozco solo recuerda haber despertado a los 11 días de un coma, desde entonces su deseo de superar la crisis lo hizo abandonar el hospital y el centro de rehabilitación, pues los médicos le decían que no caminaría de nuevo.

La bala lo impactó en el lado izquierdo del cerebro y ahí se le alojó, al punto que los médicos no se la extrajeron. Su fuerza de voluntad lo hizo acondicionar, junto a su papá, un área de la casa y comenzar su rehabilitación por cuenta propia.

“Para mí fue muy duro, los médicos me decían que no caminaría, perdí movilidad en el lado derecho de mi cuerpo, pues el impacto lo recibí en el lado izquierdo del cerebro, y como este es invertido, me afectó el lado derecho”, explicó. Contra todos los pronósticos, Orozco logró reincorporarse a la UIP. Un compañero hasta le compuso una canción para darle fuerzas, sin embargo hace varios días recibió la notificación donde se le declara no idóneo para efectuar funciones policiales y por ende le rebajarán los incentivos de alto riesgo y riesgo policial.

“Me siento usado. ¿Cómo es que, si siempre he cumplido a cabalidad con mis funciones, ahora me dicen que no soy apto? Siento como si fuera un trapo, que me usan y luego me tiran porque según ellos ya no les sirvo”, denunció.

Él es la única entrada económica de su familia, si le rebajan los incentivos no podrá sostener a los suyos, lo peor del caso es que sus jefes le indicaron que le ayudarían y más bien ahora le salen con esto.

“Yo pido que por favor me trasladen a otras funciones dentro de la Unidad, yo amo lo que hago, me siento útil para el Ministerio, donde me enseñaron el mensaje de solidaridad y protección al compañero, pero esto no es justo”, agregó.

Orozco visitó la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), donde presentaron un recurso de revocatoria con apelación en subsidio.

En tanto DIARIO EXTRA intentó conocer la versión del Ministerio de Seguridad Pública, donde nos informaron en la oficina de prensa que harían la consulta, sin embargo no recibimos respuesta.