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Uno de los momentos más incómodos para la mujer es la menstruación, ya que durante este periodo ellas sufren diversos cambios emocionales que terminan por afectarlas, y a eso hay que sumar los dolores que deben experimentar mientras tarde el ciclo en concluir.
Marcela Monge, ginecóloga obstetra, explicó que la menstruación está compuesta por el tejido formado gracias a la capa interna del útero llamado endometrio (capa funcional), la cual cada mes aumenta su grosor para anidar un probable embarazo y, si no hubo fecundación, el endometrio es “remodelado” y sale a través de la vagina en el sangrado que conocemos como “regla”.
¿POR QUÉ LOS DOLORES?
Una de las preguntas que muchas se hacen es ¿por qué surge el dolor? Para explicar esta situación, la especialista recalcó cuáles son los factores que intervienen para que las mujeres tengan que pasar por esta situación.
“Parte de los mecanismos que tiene el útero para parar ese sangrado es la liberación de una sustancia llamada ‘prostanglandinas’, misma que tiene un efecto sobre el útero y producen contracciones. Esas contracciones son las que disminuyen la cantidad de sangre que expulsa la mujer por la vagina, y eso es precisamente lo que provoca el dolor”, manifestó Monge.
En resumen, no es “dolor de ovarios” el término correcto que se debe de utilizar, sino dolor de útero debido a las contracciones que ocurren precisamente ahí.
¿CÓMO DISMINUIRLO?
Existen algunas alternativas para disminuir el dolor y lograr que usted pueda sentirse más “cómoda”, por ejemplo, tomarse un té de manzanilla o menta, bebidas que colaboran a sentir un poco de alivio, con respecto a medicamentos farmacológicos, el recomendado por la especialista son los Aines, que sirven para bloquear las prostanglandinas.
Calificar el dolor menstrual como normal es relativo, ya que dependerá de cómo llegue a sentirse la paciente, pero si el dolor altera la vida cotidiana e incluso logra generar cierta incapacidad, lo mejor es consultar a una especialista para descartar alguna patología de fondo que lo cause.
Algunos de esos males podrían ser los miomas uterinos, la endometriosis, adenomatosis entre otros por lo que es mejor descartar cualquier posibilidad.