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El Hospital Manuel Mora Valverde de Golfito utiliza solo la mitad de sus quirófanos para atender a los pacientes, debido a la falta de personal que impide aprovechar toda la infraestructura disponible.
Así lo reveló el estudio de la Auditoría Interna AS-ASALUD-0044-2025 de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), donde se evidencian múltiples carencias en el centro médico que comprometen la calidad de atención a los usuarios.
“El hospital utiliza solo el 50% de su capacidad instalada, debido principalmente a la limitación de recurso humano (un solo anestesiólogo y un equipo quirúrgico). Este no es un problema de infraestructura ni equipamiento, sino de asignación estratégica de personal”, indica el informe.
La situación representa un riesgo real: si ocurre una emergencia médica mientras los recursos disponibles están ocupados, no hay margen para responder a otros procedimientos urgentes o programados.
Según el análisis, resolver este cuello de botella permitiría duplicar la producción quirúrgica y reducir el rezago de 367 personas que actualmente esperan una operación.
Pocas camas
El Hospital de Golfito atiende a una población de aproximadamente 45.000 personas de este cantón y de zonas cercanas como Puerto Jiménez y Osa. No obstante, la Defensoría de los Habitantes advierte que el centro médico solo cuenta con 57 camas para hospitalización.
La infraestructura, el equipo médico y el personal disponible son insuficientes ante la demanda creciente. Incluso los turnos de enfermería deben cubrirse con tiempo extra, lo que evidencia la escasez de recurso humano.
“Es un hospital con imposibilidad material de crecimiento debido a que está dentro de un área protegida, trabaja al máximo de su capacidad y dichas camas son destinadas para la atención general de los pacientes que requieren internamiento y en especialidades específicas como Ginecología, Obstetricia y Pediatría”, sostiene la Defensoría.
Además, el hospital estaría operando con un solo especialista por área, lo que complica aún más su funcionamiento.
¿Y el nuevo hospital?
En febrero de este año, la junta directiva de la Caja declaró de interés público el terreno donde se construirá el nuevo hospital del sur. Sin embargo, el cronograma de la Gerencia de Infraestructura señala que la obra estaría lista hasta setiembre del 2030.
Frente a esta realidad, el director del hospital, Pablo Gómez, ha insistido en la urgencia de levantar un nuevo edificio, ya que la estructura actual no permite ninguna ampliación.
“Alcanzar el máximo potencial dependerá del compromiso de la Dirección Médica, Dirección de Red y la Gerencia Médica, para implementar acciones específicas que eliminen los factores limitantes actuales y aseguren un acceso más eficiente, equitativo y oportuno a los servicios de salud”, subraya la auditoría.
Por ahora, y durante al menos los próximos cinco años (según la agenda institucional), los habitantes de la región Brunca seguirán siendo atendidos e intervenidos en un hospital que, según los entes de control, trabaja a media máquina.
Otras fallas del centro médico
Consulta Externa
El servicio muestra una baja en su productividad, influida por la gestión ineficiente de 6.544 cupos no utilizados y 5.442 citas perdidas. Esta situación está vinculada a la disponibilidad y administración de especialidades médicas y no médicas como nutrición, psicología, trabajo social y enfermería, afectando la capacidad de atención.
Imágenes Médicas
El hospital cuenta con un único médico radiólogo a tiempo completo, quien divide su jornada entre ultrasonidos, reportes de TAC y mamografías, estudios especiales, docencia y emergencias. Esto provoca una subutilización del equipo, con apenas un 38% de productividad para ultrasonidos, limitando la capacidad diagnostica.
Servicio de Emergencias
Durante aproximadamente un año, el hospital operó sin un emergenciólogo, siendo atendido únicamente por médicos generales. Fue hasta marzo de 2025 que se incorporó un especialista. Actualmente, el 60% de los casos atendidos provienen del Área de Salud de Golfito y son clasificados como blancos o verdes, es decir, no urgentes.
Sala de Operaciones
La principal amenaza está en la falta de personal para operar ambas salas, lo que impide responder adecuadamente ante emergencias. Cuando una sala se ocupa por una urgencia, la otra permanece inactiva, bloqueando el acceso a cirugías electivas. Esto incrementa la lista de espera quirúrgica y genera presión sobre los recursos humanos.
Fuente: Auditoría Interna, CCSS.