¿Qué provocó la muerte masiva de cangrejos en Guanacaste? UNA explica
Expertos realizaron muestreos frente a playa Ocotal, Potrero y Calzón de Pobre
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Una gran cantidad de cangrejos muertos aparecieron en diferentes playas de Guanacaste, un fenómeno que ya es objeto de análisis por parte de especialistas.
De manera preliminar, los ejemplares corresponden a jaiba mora (Euphylax dovii). Un análisis realizado por la Universidad Nacional (UNA) en la zona apunta a que la mortandad estaría relacionada con un calentamiento anómalo del mar y una menor disponibilidad de alimento.
Los reportes se han presentado en sectores como Conchal, Potrero, Ocotal, Guacamaya, Carrillo, Brasilito, Flamingo y Playa Negra, así como en zonas frente al golfo de Papagayo.
Para estudiar el fenómeno expertos realizaron muestreos frente a playa Ocotal, playa Potrero y Calzón de Pobre. Los especialistas analizaron la temperatura del agua, la salinidad, el oxígeno disuelto, el pH y muestras de fitoplancton.
Los resultados muestran que el agua se encuentra más caliente de lo registrado en años anteriores para esta misma época. En agosto de 2026, la temperatura en superficie superó los 30 grados Celsius, mientras que cerca del fondo, a unos 48 metros de profundidad, alcanzó los 26,39 grados.
Este último registro representa casi 9 grados Celsius más en comparación con las mediciones realizadas en 2021 y 2022 para esa profundidad.
Pero el problema no estaría únicamente en el aumento de la temperatura. Los análisis de la UNA también encontraron baja concentración de clorofila-a y una menor presencia de fitoplancton, indicadores relacionados con la disponibilidad de alimento en el ecosistema marino.
Según el informe, las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño podrían estar reduciendo la producción primaria y, con ello, las reservas de energía disponibles para estos organismos.
Con menos energía, los cangrejos podrían presentar un mayor debilitamiento y menor capacidad para nadar. Una vez debilitados, las corrientes marinas y el oleaje podrían transportarlos hasta las playas, donde terminan varados.