Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
Cuando un perro policía concluye su vida operativa, inicia una nueva etapa fuera del uniforme, una transición que, según la Policía Municipal de San José, se realiza bajo un protocolo que prioriza el bienestar del animal y garantiza que viva sus años de retiro con tranquilidad.
De acuerdo con Erick Villalobos, supervisor de la Unidad Canina de la Policía Municipal de San José, la primera opción de adopción es para el guía u oficial que trabajó con el perro durante la mayor parte de su carrera, o al menos durante su último año de servicio.
Esta medida busca mantener el vínculo emocional y de confianza que se forja entre ambos durante años de trabajo conjunto.
Sin embargo, en otros casos también ponen a disposición requisitos para la adopción de los perros.
Según las autoridades, el tiempo de servicio de los perros policiales varía según la raza, la salud y el tipo de labores que desempeñen.
En el caso de los ejemplares donados por la Embajada de Estados Unidos, el retiro se produce al cumplir los 7 años, aunque puede extenderse hasta los 8 si existe una justificación veterinaria.
“Los perros policía son reclutados desde cachorros, generalmente a partir de los dos o tres meses de edad, cuando ya es apropiado separarlos de la madre. Desde ese momento inician un proceso de socialización y aprendizaje básico, que les permite adaptarse a distintos entornos y desarrollar obediencia. El entrenamiento formal varía según cada ejemplar, ya que, al ser seres vivos, cada perro aprende a un ritmo diferente”, explicó Erick Villalobos, supervisor de la Unidad Canina.
“En algunos casos, hay perros que a los 11 meses ya se consideran operativos, actualmente tenemos canes de 11 meses que están trabajando. Algunos otros al cumplir su primer año de edad están completamente entrenados y listos para cumplir labores dentro de la unidad canina”, agregó Villalobos.
De acuerdo con Villalobos, las razas más adecuadas para el trabajo policial son aquellas que combinan inteligencia, fortaleza física, agilidad y una alta capacidad de obediencia y concentración.
Tales como:
Según datos de las autoridades, en la Policía Municipal de San José predominan los pastores belgas y alemanes debido a su capacidad de adaptación al trabajo urbano y su eficiencia en detección de sustancias o patrullaje.
La Embajada de Estados Unidos ha sido una de las principales aliadas en el fortalecimiento de la unidad canina, mediante la donación de ejemplares importados de Europa y Norteamérica. Además, la Policía Municipal también ha recibido donaciones de personas particulares y de los propios oficiales, quienes aportan perros adquiridos con recursos propios para reforzar la labor de la unidad.
Uno de los ejemplos más recientes de este proceso es Orco, un Pastor Belga Malinois nacido el 6 de septiembre de 2017, quien sirvió durante más de 6 años en la Policía Municipal de San José.
Ingresó a la unidad el 26 de julio de 2019 y se especializó en detección de narcóticos, participando en múltiples operativos, actividades masivas y visitas educativas.
Procedente del Programa Canino de la Embajada de Estados Unidos (INL), Orco destacó por su disciplina, lealtad y carácter sociable. Hoy, ya pensionado, se encuentra sano, castrado y listo para disfrutar de una nueva etapa como mascota de compañía.
“Le decimos “hasta pronto” al oficial canino Orco, quien después de años de servicio se gana un merecido descanso. Siempre destacó por su gran capacidad de trabajo, pero sobre todo, por su nobleza y carácter sociable con las personas… Orco fue un ejemplo de disciplina y compromiso”, concluyó Villalobos.




