¿Qué estudia la parapsicología?

Desde hace una buena cantidad de años, junto a la psicología, carrera que había descontinuado (debido a motivos personales), me he dedicado a la investigación de la parapsicología, la cual he estudiado y practicado con muy buenos resultados, aunque pequeños tal vez para un mundo materialista como este que valora en demasía lo que ve […]

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Desde hace una buena cantidad de años, junto a la psicología, carrera que había descontinuado (debido a motivos personales), me he dedicado a la investigación de la parapsicología, la cual he estudiado y practicado con muy buenos resultados, aunque pequeños tal vez para un mundo materialista como este que valora en demasía lo que ve y le es de utilidad. 

La parapsicología es una disciplina interesante por ser explicativa de fenómenos de la mente, sobre los cuales, la psicología no puede dar cuenta. Esta disciplina podría ser un complemento de la psicología en muchos aspectos, si nos despojáramos de estrechismos mentales, prejuicios socio-religiosos, intereses institucionales y personales, que en muchas ocasiones evitan el conocimiento integral. Hay personas a quienes no les interesa el conocimiento, solo los mueve el amor al dinero y el poder egoísta que de ello se derive.

La psicología tiene el mérito de ser considerada una ciencia, mientras que la parapsicología aún no lo es y quién sabe si llegará a serlo. Sin embargo, hay aspectos del conocimiento que la psicología tampoco ha podido probar realmente. Por ejemplo, ¿Quién dice que el inconsciente existe?, ¿Podemos verlo? Y de él habla la psicología sin tener cómo demostrarlo y eso no le ha restado méritos para ser considerada una ciencia. No obstante, y esto lo sabemos quienes la estudiamos, el inconsciente se infiere debido a fenómenos como los actos fallidos o los lapsus linguae, aunque no podemos dar cuenta exacta de él. Vemos pues, que no sólo la parapsicología tiene elementos no probatorios.

Entre otros fenómenos, esta disciplina se ocupa de la precognición: capacidad de conocer los hechos con anterioridad antes de que sucedan, la telepatía: transmisión del pensamiento entre personas sin la intervención de los sentidos, o algún otro medio físico, etc. De hecho, tanto en la psicología como en la parasicología, existen márgenes de error, fallas, o sesgos cognitivos, pero no se puede decir con justeza que sólo en ésta última existen las carencias. 

Desde la parapsicología, no podemos atenernos a las precogniciones o “corazonadas” -como se les dice- pero ellas, en algunas ocasiones, nos “dicen” cuando algo puede suceder. ¿Verdad que muchas veces es cierta la sensación? ¿Cuántas veces le ha pasado a la gente que de repente piensa en el primo quien vive en Estados Unidos, no tiene noticias de él desde hace meses y al rato suena su celular y es esa persona quien está llamando? Bueno, pues esto es un buen ejemplo de esas facultades, las cuales están “dormidas” en la mayoría de las mentes. En ciertas ocasiones una percepción de esas ha salvado a alguien de un error, un peligro, o la muerte. El razonamiento no tiene la condición para descifrar este tipo de sensaciones, o percepciones ni para anticiparse a los hechos, pero la intuición sí la posee.

Como en todo, es bueno la deliberación. No podemos siempre dejarnos llevar por nuestras intuiciones, o sea, hacerle caso a esa supuesta “premonición” o “precognición” que hemos tenido, porque podría no ser verdadera y es bueno, desde luego, hacer uso de nuestro razonamiento en cuanto a si hacerle caso o no al mensaje.

La parapsicología no debe ser confundida con la brujería. La brujería es a la parapsicología, lo que un leguleyo es a un abogado. El abogado es un profesional que ha recibido una formación académica seria, mientras que el leguleyo no. Del mismo modo, la parapsicología trata de probar y manejar leyes mentales con un fin positivo, mientras que la brujería es una práctica degenerativa, propia de voluntades perversas con la intención de dañar a los demás.

El término fue acuñado por el psicólogo alemán Max Dessoir en 1889, en un artículo que él publicara en una revista del entonces. Aunque no sea considerada una ciencia, la parapsicología ha sido objeto de investigación seria en algunas universidades del mundo. La Universidad de Arizona, la Universidad de Stanford que en 1911, por ejemplo, realizó ensayos sobre la telequinesia, es decir la facultad que tiene la mente de ejercer influencia y fuerza sobre la materia sin que medie una causa mecánica. Esas investigaciones se centraron y fueron inspiradas en las habilidades extraordinarias de Uri Geller, el famoso doblador de cucharas del cual se ha oído hablar desde hace mucho tiempo en volúmenes de libros y folletos que se refieren al tema.

 

*Bach. Psicología