¿Qué está pasando en La Reforma? Esto es todo lo que debes saber

Centro se encuentra bajo la lupa

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Un clima de profunda incertidumbre, denuncias de supuestas agresiones colectivas y un fuerte choque entre el Poder Ejecutivo y el Ministerio Público mantienen bajo la lupa lo ocurrido durante las últimas horas en el Centro de Atención Institucional (CAI) Jorge Arturo Montero Castro, conocido como La Reforma.

El detonante fue una requisa ejecutada desde el viernes con la presencia del propio ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar Vargas, la Policía Penitenciaria y la Fuerza Élite.

Reportes preliminares e investigación judicial en curso

La polémica estalló tras alertas que ingresaron al sistema de emergencias 911 y versiones de fuentes preliminares que señalaron la presencia de al menos 40 privados de libertad heridos o golpeados tras la intervención de las autoridades.

Un abogado particular llegó a denunciar el presunto fallecimiento de un recluso de apellido González.

Ante la gravedad de los señalamientos y la participación en la escena del ministro Aguilar, quien ostenta fuero al ser miembro de los Supremos Poderes, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) confirmó la apertura de una investigación de oficio.

Las pesquisas son dirigidas directamente por el Fiscal General de la República, Carlo Díaz, para esclarecer si existieron abusos de autoridad o agresiones contra los internos.

Los carceleros se encargan del traslado de los reos.

Primer comunicado de Justicia: Falsa alarma por privado de libertad

Frente a la alerta transmitida al 911, el Ministerio de Justicia y Paz emitió un comunicado inicial desmintiendo categóricamente cualquier deceso o enfrentamiento violento.

La cartera detalló que, tras el reporte, los oficiales realizaron una inspección inmediata en la celda del recluso de apellido González, confirmando que se encontraba durmiendo, en perfectas condiciones de salud y junto a sus compañeros de módulo.

Justicia sostuvo que la diligencia obedeció a un control rutinario sin anomalías.

La posición del Ministro: Tensión por el CACCO y roce con la Fiscalía

Posteriormente, mediante un manifiesto oficial, el ministro Gabriel Aguilar reafirmó que es “rotundamente falso” que existieran maltratos y confirmó el decomiso de una importante cantidad de armas punzocortantes mediante el uso de escáneres móviles.

El jerarca explicó que el trasfondo de los rumores responde a la inminente apertura del Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado (CACCO), un nuevo módulo que mantendrá aislados a privados de libertad de alta peligrosidad.

Según Aguilar, la cercanía de los traslados ha generado una enorme ansiedad y resistencia entre la población penal, derivando en falsas denuncias.

Además, el ministro atribuyó la apertura de la causa judicial a una persecución por parte del Fiscal General.

“Mencioné que yo decía media palabra y Carlo Díaz Sánchez, fiscal general de la República, abría de inmediato una causa penal (…) sumando ocho causas penales en total contra mí, cinco de ellas por abuso de autoridad”, fustigó el jerarca.

Jefe policial de La Reforma: Diálogo, control y nerviosismo en los pabellones

A las declaraciones del ministro se sumó el pronunciamiento del jefe policial del penal, el intendente Jonathan Aguilar, quien recalcó que la Policía Penitenciaria no presenció ni autorizó ningún tipo de agresión o maltrato.

El intendente reconoció que los privados de libertad están “ansiosos, preocupados y tensos” ante el inminente traslado al CACCO, lo que ha enrarecido el ambiente en los pabellones.

No obstante, destacó que durante la jornada se logró atender de forma pacífica y mediante el diálogo directo un amago de huelga de hambre en uno de los sectores, logrando que los reclusos recibieran sus alimentos sin que la situación se saliera de control.

Por ahora, mientras las autoridades de Justicia defienden la legitimidad y firmeza de las requisas para recuperar el control operacional del centro, las autoridades judiciales mantendrán abiertas las diligencias para determinar la veracidad de los testimonios y descartar eventuales abusos.