¿Qué comer para sentirse bien?

Dra. Jeannette Zúñiga Quesada, decana de Nutrición de UCIMED.

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¿Te has preguntado alguna vez qué comen realmente las personas que se sienten bien, llenas de energía y salud? La respuesta no está en fórmulas complicadas, sino en hábitos simples y accesibles que cualquiera puede adoptar.

Una dieta antiinflamatoria es un estilo de alimentación saludable que puede adoptarse en cualquier etapa de la vida y nos puede beneficiar a todos. Sin embargo, es especialmente recomendada para personas con enfermedades inflamatorias crónicas, como artritis, lupus y colitis ulcerosa; así como para personas con sobrepeso u obesidad, con antecedentes familiares de enfermedades cardiovasculares o metabólicas, y para mayores de 40 años que quieren prevenir el envejecimiento prematuro.

Debemos evitar, o mejor aún, no consumir alimentos como dulces, refrescos con azúcares añadidos, pan, arroz blanco y otros alimentos que aportan carbohidratos refinados. Además, debemos evitar el consumo de alimentos fritos y ultraprocesados, el exceso de carne roja y de bebidas alcohólicas, e implementar controles en el uso de sal y alimentos que la contengan.

Los alimentos antiinflamatorios que debemos comer son naturales, ricos en nutrientes, antioxidantes, fibra y grasas saludables. Es fundamental incluir frutas y verduras, preferiblemente frescas y de colores variados, como fresas, moras, espinacas, brócoli, zanahorias, tomates y aguacate.

Las grasas que se recomiendan son el aceite de oliva extra virgen, nueces, almendras, semillas de chía y de linaza. Entre los cereales podemos mencionar la avena, el arroz integral y la cebada.

Otros alimentos que debemos consumir son las lentejas, garbanzos y frijoles. Entre las especias que se deben incluir en una dieta antiinflamatoria están la cúrcuma, el jengibre, el ajo y la canela. Un lugar muy importante lo tienen también los alimentos fermentados, como el yogur natural, kéfir y kombucha.

La dieta antiinflamatoria es segura y beneficiosa para la mayoría de personas, pero debe personalizarse en casos especiales. Lo ideal es que cualquier persona con una condición médica, restricción dietética o tratamiento activo consulte con un nutricionista antes de iniciarla, para que su alimentación se ajuste a su condición y necesidades.