Punta Leona instala nuevos nidos para proteger a las lapas rojas 

Cámaras siguen en vivo las distintas etapas de reproducción

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Punta Leona incorporó tres nuevos nidos artificiales a su programa de conservación de la lapa roja, con lo que alcanza un total de 11 estructuras para esta temporada de cortejo y anidación, que comenzó este mes de octubre en el Pacífico Central.

Los nidos cuentan con cámaras internas que permiten observar el comportamiento de las aves y dar seguimiento a las distintas etapas de reproducción, desde el cortejo hasta la puesta de huevos, la incubación y el nacimiento de los pichones. Los primeros huevos y nacimientos se esperan entre diciembre de 2026 y enero de 2027.

Foto: Cortesía

El monitoreo busca recopilar información sobre la cantidad de huevos, la supervivencia de los pichones y el desarrollo de las crías, sin mantener a las aves en cautiverio ni interferir en su comportamiento natural. Las personas interesadas pueden observar parte del proceso en vivo mediante el sitio web lapasrojaspuntaleona.com.

Lapas en Punta Leona. Foto: cortesía.

De cazadores furtivos a protectores de la especie

El programa de conservación comenzó hace 36 años e incluyó acciones para recuperar el hábitat de la lapa roja, como la reforestación con especies nativas y la instalación de nidos artificiales. Según Christopher Vaughan, biólogo y coordinador del proyecto, algunos antiguos cazadores furtivos, conocidos como “laperos”, ahora participan en la construcción de estas estructuras.

Los nidos se colocan en árboles de entre 15 y 20 metros de altura, miden un metro de alto y 50 centímetros de diámetro, y están fabricados con fibra de vidrio. En su interior se coloca un sustrato de trozos de madera para favorecer la anidación.

Lapas en Punta Leona. Foto: cortesía.

De acuerdo con los datos del programa, a principios de la década de 1990 se contabilizaban cerca de 215 lapas rojas en la zona, mientras que los monitoreos actuales se acercan a los 800 ejemplares. Su presencia también se registra en comunidades como Esparza, Orotina, San Mateo, Acosta, La Cangreja y Parrita.

El período de anidación se extiende hasta junio. El seguimiento de los nidos permitirá conocer más sobre el desarrollo de los pichones y los resultados de las acciones de conservación de esta especie.