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El fútbol está lleno de revanchas, Luis Pérez es el mejor ejemplo. Este lateral derecho de Limón FC pasó del infierno al cielo en un abrir y cerrar de ojos. Hace justamente un año descendió a segunda división con el Uruguay de Coronado y hoy lucha para ser campeón nacional con La Tromba. “Fue difícil ese descenso con Uruguay porque estuve 7 años ahí, me encariñé mucho con la gente de ahí, ese descenso fue fatal, estar ahora peleando para ser campeón es algo que me da mucha fuerza, cuando pienso lo que sufrí es una alegría lo que estamos viviendo”, afirmó el futbolista oriundo de la Urbanización Los Cocos.
Tras perder la categoría con el cuadro lechero, Pérez vivió momentos muy complicados, no consiguió equipo para seguir su carrera y se vio obligado a quedarse 6 meses sin jugar. Como tiene 2 hijos tuvo que buscar trabajo en lo que fuera para darles de comer.
Ahí le salió un brete con la empresa APM Terminals que administra el Muelle de Moín. ¿Haciendo qué? De todo un poco. “Fue durísimo ese tiempo sin jugar porque yo desde los 16 años solo juego fútbol, ya yo tenía 2 hijos que tengo que alimentar y cuando pasó lo de Uruguay no conseguía equipo y me fui a trabajar en APM, ahí estuve haciendo de todo para conseguir plata para mi familia. Ahí hacía de todo, primero era traductor porque entendía un poco de inglés, después trabajé con máquinas que están construyendo ahí, era label como le dicen, bajo el sol, bajo la lluvia, el frío, todo, yo trabajaba por mi familia para darles de comer, siempre voy a luchar por ellos”, recordó Luis en diálogo con DIARIO EXTRA.
Gracias al técnico Horacio Esquivel se le abrió la puerta para volver a jugar en este Torneo de Verano. “Gracias a Dios salí adelante y el profe Horacio me dio la oportunidad de estar con el grupo. Estuve 6 meses sin jugar, siento que eso me afectó un poquito al inicio, no es fácil, pero poco a poco recupero mi mejor forma y trato de aprovechar los minutos que me dan”, manifestó.
Un par de lesiones lo privaron de consolidarse como titular, se perdió los últimos 5 partidos de la fase regular, pero regresó como los grandes en la victoria ante Saprissa. “Cada vez que me ha tocado jugar trato de dar lo mejor de mí, he tenido varias lesiones, una contractura y ahora un esguince, pero yo le dije al profe Horacio que este partido contra Saprissa lo iba a jugar, aunque fuera con un pie, estuve trabajando fuerte y me recuperé gracias a Dios”, indicó el carrilero.
Reconoce que la paliza que le dieron al Monstro no valdrá de nada si no ganan la cuadrangular y obligan a una final. “Apenas llevamos el primer partido, ganamos 5-1 a Saprissa, pero esto está empezando, aquí no ha pasado nada, vamos a seguir trabajando, humildes y de la mano de Dios, esperemos que la afición se nos una más para sacar esto adelante”, finalizó Pérez.