
En Los Santos, el manejo de los residuos del beneficiado del café cobra nueva relevancia con el inicio de un proyecto que busca transformar la pulpa y las aguas mieles en energía limpia y abono orgánico para la actividad cafetalera.
Para hacerlo posible, Coopesantos R.L. y Coopetarrazú, dos cooperativas con amplia trayectoria en la región trabajan junto con Biocoversión, empresa hermana de Biomatec y Microignea, empresas tecnológicas nacionales que aportan conocimiento e innovación.
La alianza combina experiencia energética, operación cafetalera y tecnología aplicada para convertir materiales que representan un reto ambiental en recursos de valor para la región.
Coopesantos R.L. participa como aliado estratégico en la evaluación del componente energético, el análisis de alternativas de interconexión e integración del proyecto al sistema eléctrico, con el que también fortalecerá su matriz eléctrica que se complementa con la generación hídrica, solar y eólica.
La iniciativa es única en el mundo por integrar, dentro del sector cafetalero, los procesos de biodigestión y gasificación en una misma solución tecnológica. De esta forma, una parte de la pulpa se aprovechará para generar energía, mientras otra continuará transformándose en abono orgánico para beneficio de los productores asociados.
“Como organización comprometida con el bienestar y el desarrollo de la región, buscamos soluciones energéticas innovadoras que respondan a los nuevos desafíos. Por eso nos unimos a Coopetarrazú, a la academia y a empresas especializadas para aprovechar residuos como la pulpa del café y las aguas de proceso, y transformarlos en una nueva fuente de energía”, afirmó Mario Patricio Solís Solís, gerente general de Coopesantos R.L.
Potencial energético La planta tendrá una capacidad de generación de hasta 2 megavatios y abastecerá los procesos industriales de Coopetarrazú durante la cosecha.
En ese periodo, la demanda de la cooperativa alcanza aproximadamente 1 MW de potencia. Finalizada esta temporada, la energía excedente se incorporará a la red de Coopesantos y podría aportar cerca de un millón de kilovatios hora al mes, suficiente para abastecer aproximadamente 7.142 hogares, con un consumo promedio de 140 kWh al mes.
Al generarse dentro de la misma red de Coopesantos R.L., esta energía también podría representar una oportunidad para reducir costos asociados a la compra de energía. Actualmente, Coopetarrazú genera alrededor de 30.000 toneladas de pulpa de café al año.
De ese total, el proyecto tiene el potencial de aprovechar hasta 20.000 toneladas, mientras que los 10.000 restantes continuarán destinándose a los proyectos de abono orgánico que la cooperativa ya desarrolla en beneficio de sus asociados.
Para Coopetarrazú, este proyecto tiene un valor estratégico porque la pulpa representa cerca del 80% de las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a su proceso industrial.
La cooperativa ya transforma parte de ese material en fertilizante orgánico que regresa a las fincas de sus productores; sin embargo, también identifica en la pulpa, las aguas de proceso y el mucílago un potencial para generar energía.
“El grano del café tiene un gran valor, pero su parte externa también, porque está llena de azúcares, carbohidratos y proteínas que almacenan mucha energía. La idea de este proyecto es recuperar esa energía de los residuos mediante un proceso eficiente y escalable, para aprovecharla de manera inteligente e integrarla al consumo energético de las viviendas, la industria y el comercio de la Zona de Los Santos”, explicó Juan Pablo Rojas Sossa Gerente General de Microignea.
Superada la etapa piloto, se dará paso a una fase de 12 meses, durante la cual las organizaciones generarán la evidencia técnica, económica y ambiental necesaria para gestionar los recursos que permitan avanzar hacia la construcción e implementación del proyecto

