Próximo gobierno enfrentará pagos por vencimiento de deuda por ¢17 billones

Según proyecciones de Hacienda

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El escenario fiscal del país impone un reto importante a la próxima administración, la cual deberá cancelar cerca de ¢17 billones entre amortizaciones de la deuda, y los intereses ligados a los mismos. 

En total, para los próximos cinco años, el Estado debe pagar más de ¢23 billones por los compromisos adquiridos.

“Esos son emisiones que se han dado a lo largo de los años que hay que hacer frente y, por lo tanto, tenemos que conseguir los recursos tanto por medio de los impuestos como por la gestión eficiente del financiamiento. Por eso es importante tener acceso a esos recursos en el mercado internacional para hacerle frente a los vencimientos que vienen en los próximos años”, explicó el ministro de Hacienda, Rudolf Lücke.

El jerarca insistió en la necesidad de la aprobación de la reforma a la ley de eurobonos aprobada en el Congreso al inicio de la administración y en flexibilizar los métodos de endeudamiento, de forma que la Asamblea Legislativa apruebe el monto y el ministerio busque la mejor opción entre el mercado local y el internacional. 

“Tenemos opción de una deuda cara y una deuda barata. Para obtener la deuda barata, con plazos mayores y tasas menores, tengo que pedir permiso a la Asamblea Legislativa y eso me restringe mi capacidad de accionar rápidamente en esa gestión”, sostuvo.

Reducción de la deuda

Hacienda planteó también la meta de reducir la relación entre la deuda y el Producto Interno Bruto (PIB) al 50% para el 2035, según el último informe del Marco Fiscal a Mediano Plazo. 

Este indicador se mide al calcular cuánto del dinero generado por el país está sujeto a compromisos de pago si se tuvieran que cancelar el mismo año. 

“Más que lograr una reducción porcentual específica, lo importante es la tendencia. Aunque sean cambios pequeños, el manejo eficiente de las finanzas públicas tiene que marcar una reducción paulatina todos los años y eso es tal vez lo más importante que se puede rescatar a largo plazo con la deuda y el PIB”, indicó Lücke. 

La meta cobra relevancia debido a que la relación entre la deuda y el PIB establece el crecimiento del gasto del Gobierno en los presupuestos. Recientemente, la cartera presentó el plan de gastos del país para el 2026, el cual se realizó con menos restricciones que en años anteriores porque se logró bajar el tope del 60% que imponía el escenario más restrictivo de la Regla Fiscal. 

Sin embargo, al consultar sobre una disminución por debajo del 45% para pasar al “escenario B” de la Regla Fiscal y contar con mayor espacio para la inversión, Lücke respondió que las proyecciones se centran el cumplimiento del objetivo escogido. 

“Generalmente, hacemos estas proyecciones por quinquenios porque cuando uno trabaja en proyecciones entre más se aleje del año base, va teniendo una mayor dispersión en los datos. Tenemos una proyección al 2035, porque la meta fijada en este momento es llegar al 50% del PIB”, agregó el jerarca. 

Riesgos

El informe plantea, también, varias situaciones que pueden afectar la estabilidad de las finanzas públicas. Unos de los factores principales es que cambien la deuda que emite el Gobierno con la ausencia en los eurobonos o que el sistema financiero nacional aumente la tasa de interés. 

El ministro mencionó que un incremento de un punto porcentual en las opciones que ofrece el mercado interno implica un gasto adicional de ¢70 mil millones. 

Además, suma las exoneraciones o la desaceleración de la economía como parte de los riesgos que existen para el país. 

El escenario fiscal del país impone un reto importante a la próxima administración, la cual deberá cancelar cerca de ¢17 billones entre amortizaciones, vencimientos de la deuda, y los intereses ligados a los mismos.