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La Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL) desde el 2014 ha venido trabajando constantemente en los corredores biológicos interurbanos (CBI). El fin de este proyecto es favorecer y fortalecer la conexión de los ecosistemas y áreas importantes de biodiversidad dentro de la Gran Área Metrpolitana (GAM) para la protección de la flora y fauna.
“El principio de estos espacios es conectar para mejorar y potenciar servicios ecosistémicos, especialmente recurso hídrico, recuperación de flora y fauna, disminución de islas de calor en la ciudad, y mejorar el intercambio genético de especies”, indicó José Pablo Cob, jefe de la Unidad Sostenibilidad CNFL.
Estos espacios geográficos cubren 924. 57 km2 que se encuentran definidos en 5 corredores. Estas zonas proporcionan la conectividad entre áreas silvestres protegidas, microcuencas y espacios verdes. Esto permite el intercambio genético de la flora y fauna entre ecosistemas. Esta diversidad biológica es la base del bienestar humano de las actuales y futuras generaciones.
Además, la CNFL ha creado 53 pasos de fauna que buscan favorecer la protección de la vida silvestre; así como la donación -en el 2023- de 1800 árboles para las iniciativas comunitarias de estos importantes espacios de conservación.
Los Corredores pueden ser naturales, como las riberas de los ríos, lagos y pequeños remanentes de bosque en zonas urbanas; o pueden ser originados por el humano, como lo son los parques urbanos, jardines, avenidas, calles y bulevares arborizados, línea férrea, islotes, entre otros.
Son espacios de gobernanza y manejo del paisaje urbano, periurbano y rural de las ciudades. Esto se logra a través de una conjunción de sinergias entre instituciones que logran desarrollar procesos de conectividad con enfoque de ordenamiento territorial ambiental.