Prostitutas rusas con tarifa única

Moscú. (Agencias) – Cada vez falta menos para el Mundial y toda la ciudadanía rusa está preparada para recibir a millones de aficionados de todo el mundo. El mercado afina estrategias y promociones, incluido el comercio sexual. Como todo país, Rusia tiene prostitución, es uno de los negocios más consolidados, por así decirlo, del mundo.  […]

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Moscú. (Agencias) – Cada vez falta menos para el Mundial y toda la ciudadanía rusa está preparada para recibir a millones de aficionados de todo el mundo. El mercado afina estrategias y promociones, incluido el comercio sexual. Como todo país, Rusia tiene prostitución, es uno de los negocios más consolidados, por así decirlo, del mundo. 

En tierras rusas se mueven miles de millones de rublos (moneda local), que se gastan en servicios sexuales. La prostitución parece estar ampliamente entendida y aceptada como parte de la sociedad, sin importar que aún sea ilegal en la práctica. Debido a la crisis económica, la población de la ex Unión Soviética ha aceptado sin chistar este comercio, con muchos clubes nocturnos, hoteles que se ofrecen explícitamente para la prostitución, entre otros.

Hasta el presidente Vladimir Putin se ha referido al tema con elogios, diciendo: “Las prostitutas rusas son las mejores del mundo”. La clandestinidad es un riesgo, y siempre hay peligros en el trabajo sexual, pero en Moscú y otras ciudades es más fácil encontrar prostitutas que en la mayoría de capitales de Latinoamérica. Según cuenta Olga Kyliuchenko, quien trabaja en ello en la capital moscovita, “es común ver que las rusas trabajen como prostitutas, porque la situación económica a veces no es muy buena y son los turistas a los que les gusta venir a visitarnos. Somos una atracción y a la vez una fantasía”, expresó.

Pero la realidad es que no se trata solo una industria de millones y nada más. Últimamente son más los activistas y organizaciones que defienden el derecho a la mujer y protestan contra el negocio. Eso no impedirá que la prostitución juegue su partido durante la Copa del Mundo. Se habla de que mientras se juegue el campeonato, las prostitutas se han puesto de acuerdo para cobrar una tarifa única, pero básica, de 2 mil rublos (60 dólares o ¢34 mil) por sus servicios. “Es una cantidad adecuada y todos los turistas los pagan sin problemas”, manifestó Olga, quien trabaja en las calles de Moscú.

De acuerdo con estadísticas oficiales, en Rusia existen alrededor de un millón de trabajadoras sexuales, pero activistas y asociaciones civiles aseguran que la cifra supera los 3 millones. Aunque es ilegal, pagar por sexo está ampliamente aceptado por muchos rusos. Puede sancionarse con una multa simbólica de 1.500 rublos (alrededor de ¢16 mil).

Las autopistas de ocho carriles que salen de Moscú desbordan de prostitutas. Durante años, la policía de la capital rusa se ha negado a calcular cuántas sexoservidoras trabajan en la ciudad, pero los informes de medios y de grupos de derechos humanos dicen que alberga a más de 100 mil: casi 10 veces más que las estimaciones para Londres y Nueva York. 

En San Petersburgo, la segunda ciudad más importante de Rusia, entre 4 mil y 6 mil mujeres viven de la prostitución, según diversas estimaciones. Sólo el 10% de ellas ejercen en la calle; la mayoría lo hace en salas clandestinas: apartamentos compartidos, con una secretaria que contesta al teléfono y un guardia a la entrada.