
La mejor manera para que los estudiantes solucionen sus diferencias es subirlos a un ring de boxeo y se agarren a golpes.
Al menos así lo consideró el diputado de Liberación Nacional (PLN), Gilberth Jiménez Siles, quien sugirió a la ministra de Educación Pública, Anna Katharina Müller, que considerara la posibilidad de instalar rings de boxeo para que los estudiantes “descarguen su estrés o sus deseos de pelear” mediante una “contienda legal”.
Con dicha medida, “se reduciría la ola de violencia en las escuelas y colegios”. Jiménez señaló, además, que los enfrentamientos entre estudiantes se harían “con equipo de seguridad” y regulados por un árbitro o, en su defecto, el profesor de educación física de cada centro educativo.
“Con esto evitaríamos peleas clandestinas y de alto peligro por los materiales y herramientas que puedan utilizar los estudiantes para infligir daño o dolor a otros alumnos”, señala el oficio GJS-FPLN-OFI-0219-2022.
LLAMAR LA ATENCIÓN
Posterior a que trascendiera el documento, Jiménez se justificó asegurando que la propuesta buscaba llamar la atención para que las autoridades del Ministerio de Educación Pública (MEP) actuaran.
“Con profunda preocupación y buscando alternativas para que la ola de violencia se reduzca, solicité ese mecanismo y para poder unir esfuerzos y que el MEP pueda implementar esta disciplina con los comités cantonales e Icoder. Con eso se puede tener la capacidad instalada en los gimnasios para evitar la agresividad con los estudiantes y poder aprovechar su potencial”, explicó el verdiblanco.
¿QUÉ DICE EL MEP?
La ministra Müller se refirió al tema en Consejo de Gobierno y afirmó que el MEP evaluaría la propuesta.
“El diputado nos ha mandado una propuesta, hay que analizar si con… dependiendo como uno lo vea… si con acciones de violencia se puede resolver también estos ánimos, obviamente el equipo lo va a revisar. No tenemos ahorita una opinión, él lo acaba de enviar (el oficio) y creo que el equipo lo va a valorar intensamente.\”, expresó Müller.
Según la jerarca, la ola de violencia es producto del encierro que vivieron las familias en la pandemia por Covid-19.
“En los centros educativos se ha incrementado la violencia no solo en los estudiantes, sino de los padres de familia. Un encierro tan largo en la pandemia hizo que los jóvenes retornaran con más agresividad. Ellos vivieron exacerbación de ánimos”, mencionó.
En el MEP hemos integrado equipos de trabajo que lo estamos viendo de manera integral, no podemos ver el bullying por un lado, la violencia por otro, el acoso sexual por otro lado. Lo estamos viendo de manera integral, ya tenemos avanzado un programa que estamos valorando para salud mental, para el bullying y estamos previendo en la reforma curricular, la introducción del tema de la autoestima. Ellos tienen que saber cómo protegerse y tratar estos temas”, agregó Müller.
Dentro de la malla curricular también se estarían integrando temas para combatir el narcotráfico, relaciones interpersonales, entre otros.
“Esperamos que los padres de familia también toquen estos temas”, concluyó.
CUESTIONAMIENTOS
Los cuestionamientos no se hicieron esperar. Uno de ellos fue el del Colegio de Profesionales en Orientación (CPO).
“Como profesionales en Orientación, consideramos que esta propuesta no es viable, la violencia traería más violencia y conflictos personales, no podemos fomentar las peleas en ningún aspecto, como profesionales en Orientación trabajamos en los centros educativos el tema de la violencia mediante estrategias de orientación individual y grupal y el aprovechamiento del arte, la música y las buenas acciones; somos gestores de paz, no de violencia”, expresó Mónica Barquero Bolaños, profesional en Orientación.
Según el CPO, implementar la propuesta del liberacionista generaría efectos físicos severos en los estudiantes.
“Se podría generar alguna lesión delicada, aunque cuenten con todo el equipo de protección necesario, no podríamos asegurar que alguno no salga lastimado, por el enojo y la ira para dar los golpes; por otra parte, se estaría dando un mensaje equivocado a la población estudiantil respecto a la manera en que debe canalizar sus emociones.
Nos preocupa que crean que la manera de liberar el estrés y la frustración es por medio de los golpes, esto solo generaría espacios de intolerancia, arrogancia y de poca comunicación en los entre estudiantes, solicitamos revisar esta iniciativa desde un ámbito más integral”, concluyó la profesional en Orientación.
ASÍ OPINAN
Anna Katharinna Müller
Ministra de Educación
“Nuestro equipo va a revisar la propuesta enviada por el diputado Jiménez”.
Ericka Dayadir
San Rafael Abajo
“Si es por temas deportivos, estaría de acuerdo, pero si es para pelearse por quitarse la colera contra un compañero, nunca lo apoyaría”.
Rossy Vindas
Alajuelita
“No me parece. No está bien que resuelvan sus diferencias a los golpes. Se fomentaría la violencia”.