
Más de la mitad de los productos analizados para abastecer los comedores escolares registran precios superiores a los ofrecidos en supermercados del país. 12 de los 23 alimentos comparados presentan costos mayores, pese a tratarse de productos de consumo frecuente destinados al servicio de alimentación estudiantil.
Una auditoría interna del Ministerio de Educación Pública (MEP) concluyó que las diferencias de precios se presentan en productos como aceite, azúcar, atún enlatado, garbanzos, harina de trigo y pastas.
Los auditores de la cartera compararon los precios ofrecidos por el Consejo Nacional de Producción (CNP) con los de ocho cadenas de supermercados del país y determinaron que únicamente la leche de corta duración presentó un precio inferior.
“El análisis de la información recabada evidencia que el servicio de abastecimiento brindado por el CNP a los centros educativos presenta debilidades relacionadas con las condiciones y disponibilidad de los productos, elementos que podrían estar afectando el servicio ofrecido en los comedores escolares”, dice el texto.
La auditoría señala además que el CNP no abastece a la totalidad de los centros educativos que forman parte del Programa de Alimentación y Nutrición del Escolar y del Adolescente (Panea). Durante el 2025, la institución brindó el servicio a 3.032 centros educativos, equivalentes al 66% del total de establecimientos inscritos en el programa.
Los restantes 1.536 centros educativos, correspondientes al 34%, son atendidos mediante proveedores privados debido a que el CNP “no le es posible abastecerlos”.
Así las cosas, la Ley de Pagos del Programa Nacional de Comedores Escolares (N.º 10869) señala que los recursos deben ser centralizados precisamente en el CNP.
La Dirección de Programas de Equidad había advertido, en su criterio técnico sobre dicha ley, que la propuesta no garantiza condiciones equivalentes para todos los centros educativos contemplados en el programa.
“La propuesta, tal como está redactada, no es viable, ya que no garantiza la equidad para la totalidad de los centros educativos inscritos en el programa en condiciones equivalentes”, justificaron.
A criterio de la experta en educación y exviceministra del MEP, Rocío Solís, este tipo de situaciones han existido históricamente entre ambas instituciones porque “no se acatan recomendaciones”.
“Siempre hemos tenido ese mismo problema. Esto se viene arrastrando. La problemática es que el MEP nunca ha tomado las decisiones correctas, en cuanto lo que ahí se dice y las recomendaciones de la auditoría como tal. Siempre ha estado el problema con el CNP y los productos que llegan que a la vez no son de primera calidad”, dijo Solís a este medio.
Más allá de lo caros que son los productos o el abastecimiento completo, en el 2025 hubo 2.495 inconformidades relacionadas con el servicio brindado por el Consejo. La principal es de problemas con los pedidos, luego están los incumplimientos en las entregas, errores de facturación, faltantes de productos y sobre la calidad de los alimentos.
“Mientras no se ponga un alto a estas situaciones, este problema va a existir y aquí los únicos perjudicados son nuestros estudiantes, nuestros niños y adolescentes que llegan y que necesitan de los comedores”, comentó la exfuncionaria.
Grupo Extra solicitó una posición de los hallazgos al ministerio, peor al cierre de esta edición la consulta seguía en trámite.