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La industria de la caña de azúcar en Costa Rica inició el camino hacia una transformación tecnológica y ambiental. Bajo la premisa de que la productividad agrícola y el resguardo de los recursos naturales deben avanzar de la mano, la Liga Agrícola Industrial de la Caña de Azúcar (Laica), junto con Fedecaña, la Cámara de Azucareros, la Cámara de Productores y los diez ingenios que operan en el territorio nacional, consolidan una estrategia de innovación, sostenibilidad y acompañamiento técnico que beneficiará directamente a más de 4.600 productores independientes.
Un convenio estratégico con el Instituto de Desarrollo Rural (Inder) asegura una suma histórica de 1.980 millones de colones aportados en su totalidad por dicha institución.
La inversión, proyectada para ejecutarse activamente desde el 2024 y hasta el año 2027, está diseñada para impulsar procesos de mecanización agrícola, facilitar el acceso a insumos estratégicos claves y fortalecer el servicio de asistencia técnica para micro, pequeños y medianos productores.
“En términos de empleo, nosotros manejamos cifras cercanas a los 25 mil empleos directos y entre 60 mil y 80 mil indirectos, por lo que el tema de dinamización de economía para efectos país, es sumamente relevante” expresó Christian Ocampo, director ejecutivo de Fedecaña.
Herramientas y reducción de costos
Para que la sostenibilidad pase a la práctica en los suelos costarricenses, el plan contempla la entrega planificada de fertilizantes para productores previamente priorizados. Asimismo, el foco de la iniciativa destaca por la incorporación de seis cosechadoras mecánicas de alta tecnología, sumado a la adquisición de equipamiento complementario de última generación.
Estos activos permitirán optimizar radicalmente las labores agrícolas cotidianas y, sobre todo, bajar los costos de producción del sector, un factor indispensable para asegurar la competitividad frente a las presiones del mercado actual.
“Buscamos brindar a los productores herramientas reales que les permitan producir más y mejor, de forma sostenible y con mayor resiliencia ante los desafíos climáticos y productivos”, indicó Edgar Herrera, director ejecutivo y de comercialización de Laica.
Herrera visualiza este acuerdo como una base clave para fortalecer de forma continua a toda la agroindustria azucarera nacional.
El impacto de la iniciativa NAMA
Los avances de este proyecto se integran con la implementación de la NAMA Caña de Azúcar. Esta propuesta país es liderada por Laica y apoyada de forma directa por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae), con el fin de consolidar una producción agrícola adaptada y amigable frente al cambio climático.
Actualmente, el proyecto mantiene parcelas piloto en siete regiones cañeras de Costa Rica para comparar científicamente las nuevas tecnologías con los métodos tradicionales.
“Evaluamos prácticas que permitan mejorar la productividad general, optimizar el uso de insumos y mitigar el impacto ambiental de nuestra actividad, enfocándonos en el productor nacional”, mencionó Ocampo.
Los resultados recopilados servirán como el respaldo científico para expandir estas tecnologías a más fincas del país.
Con 85 años de historia fomentando relaciones equitativas entre cañeros e ingenios, y comercializando marcas de alto consumo doméstico, Laica demuestra cómo la competitividad, la sostenibilidad y la equidad social pueden integrarse para asegurar el desarrollo óptimo de la agroindustria nacional.

