Productividad y competitividad como tareas pendientes

Más puntualmente, Costa Rica no ha tenido un desempeño tan inadecuado en este rubro, ya que al lado de Chile, se posiciona como las economías con las más altas tasas de productividad en la región, pero aún bajo esta condición no es capaz de alcanzar el 75% del nivel presentado en la economía estadounidense.

Fecha de publicación:

Fecha de modificación:

Según el Banco Interamericano de Desarrollo, si la productividad de los países de la región hubiese crecido a la misma tasa que la vista en los Estados Unidos desde 1960, el ingreso per cápita habría crecido a un ritmo semejante al de EU.UU. y permanecería en un 25%, en lugar del 16% como lo hace hoy en día.

Más puntualmente, Costa Rica no ha tenido un desempeño tan inadecuado en este rubro, ya que al lado de Chile, se posiciona como las economías con las más altas tasas de productividad en la región, pero aún bajo esta condición no es capaz de alcanzar el 75% del nivel presentado en la economía estadounidense.

Es en esta línea donde recae la importancia de la innovación y la competitividad, como elementos fundamentales dentro del análisis del crecimiento económico de las naciones, revistiéndose como una de las formas centrales para alcanzar una maximización de las capacidades productivas dada la limitación de los recursos disponibles en el entorno económico y social.

Costa Rica ha intentado conseguir la consecución de los objetivos macroeconómicos mediante la inserción en los mercados reales y financieros mundiales, esto sirve como explicación de porqué hemos logrado obtener tasas de crecimiento superiores a la expansión poblacional, lo cual a su vez explica los incrementos en el ingreso per cápita.

A pesar de lo anterior, la brecha existente en el ingreso promedio por habitante no ha logrado recudirse respecto a los países desarrollados, y en este caso el gobierno se convierte en un socio con un papel preponderante al determinar el fomento del espectro productivo y competitivo nacional.

Es necesario lograr con la cooperación del gobierno, una verdadera articulación entre las partes, alineando los planes de las instituciones estatales desde las partes ejecutoras del Estado hacia el mercado, permitiendo un aumento en el empleo y la productividad costarricense, lo cual a su vez permitirá fortalecer el ecosistema de apoyo financiero, técnico y de promoción de negocios.

Es imperioso ver la productividad y competitividad no como un horizonte futuro en las necesidades nacionales, sino como una tarea pendiente que en el muy corto plazo debe entregarse y tomarse con la seriedad requerida del caso, a sabiendas de las consecuencias que su incumplimiento nos genera como sociedad.

 

*Economista