
San José se consolida como la segunda ciudad con peor tráfico del mundo, según los datos más recientes del Traffic Index 2026 de la plataforma Numbeo.
La capital solo es superada globalmente por Lagos, Nigeria, posicionándose por encima de metrópolis masivas como Los Ángeles, Nueva Delhi y Ciudad de México.
A nivel regional, la situación es igualmente crítica, pues Costa Rica encabeza la lista de países latinoamericanos donde se pierde más tiempo a diario en el tráfico, con un promedio nacional de 59,99 minutos.
Esta cifra supera considerablemente los tiempos registrados en naciones como Perú (49,98 min), Colombia (46,34 min) y México (39,20 min), lo cual deja en evidencia una crisis de movilidad sin precedentes que afecta directamente la productividad y genera una insatisfacción extrema en los conductores.
Jaime Allen, investigador del Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme) de la UCR, advierte que el país ha llegado a un “colapso vial”.
“Tenemos que ver el transporte público como un servicio público… No podemos delegarle eso enteramente al privado. Es como el agua o la electricidad, no podemos decir, ‘No, no vamos a llegar ahí porque ya no es rentable’, tenemos que llegarle a todas las personas”, explicó.
Según Allen, se generó un “círculo vicioso” en donde la gente abandona el transporte público (con más de 110 rutas de buses ya abandonadas) para migrar al vehículo privado o servicios de plataformas, lo cual es seis veces más ineficiente en términos de espacio vial.
“Tenemos que ver el transporte público como un servicio público… como el agua o la electricidad”, enfatizó Allen.
La propuesta del Lanamme apunta a la creación de una autoridad de transporte metropolitana que centralice la planificación, fiscalización y tarifas para “ordenar la casa” y garantizar el servicio a todos los ciudadanos sin “satanizar” la participación privada.

