Premian a Costa Rica por controlar malaria

Quince años atrás la malaria enfermaba a alrededor de 2 mil personas en Costa Rica. Los esfuerzos del país para controlarla dieron sus frutos y desde 2013 el país no reporta casos autóctonos de la enfermedad. Por estos logros es junto con El Salvador y Surinam uno de los tres ganadores del premio “Campeones contra […]

Quince años atrás la malaria enfermaba a alrededor de 2 mil personas en Costa Rica. Los esfuerzos del país para controlarla dieron sus frutos y desde 2013 el país no reporta casos autóctonos de la enfermedad. Por estos logros es junto con El Salvador y Surinam uno de los tres ganadores del premio “Campeones contra el Paludismo”, que entrega desde hace ocho años la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Los logros de Costa Rica fueron alcanzados gracias a la puesta en marcha de su Plan Nacional para Eliminar la Malaria, que incluye el tratamiento supervisado y las visitas domiciliarias de los Equipos Básicos de Atención Integral (Ebais), quienes a caballo, motocicleta, barco o a pie visitan las comunidades. Su red de 126 laboratorios y la integración de la atención de la malaria en el sistema de salud han permitido detectar rápidamente la enfermedad y prevenir brotes.
Para el Dr. Daniel Salas Peraza, director de Vigilancia de la Salud del Ministerio de Salud, el galardón otorgado a Costa Rica representa “un reconocimiento al esfuerzo del país en diferentes áreas de acción que se ha gestado a lo largo de las últimas décadas y que se intensificó para eliminar el principal foco activo de transmisión autóctona, que estaba en Matina”.
A nivel regional, entre 2000 y 2014 una ampliación de las intervenciones contra la malaria ayudó a reducirlas muertes relacionadas con esta enfermedad un 79% (de 390 en 2000 a 89 en 2014)ylos casos un 67% (de casi 1,2 millones en 2000 a 375 mil en 2014),muy superior al promedio mundial (60% y 37%, respectivamente)
Ahora el Plan de Acción para la Eliminación de la Malaria en las Américas 2016-2020 de la OPS, que está alineado con la Estrategia Técnica Mundial de la Organización Mundial de la Salud, busca ayudar a los países a acelerar las acciones y aumentar las inversiones para poner fin a esta enfermedad en 2030.