
Al ritmo de las tonadas de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Costa Rica, de las voces más sobresalientes del Coro del Hospital Clínica Bíblica, así como de las narraciones de cuentos de Carlos Rubio y la bendición del sacerdote Carlos Humberto Rojas se celebró la iluminación del portal del Museo Nacional ayer con la asistencia de una gran cantidad de familias.
María Elena Masís, organizadora del evento, manifestó a DIARIO EXTRA que dicho pesebre se compone de 8 piezas, entre ellas las tradicionales de María, José y el niño Jesús, cuyos tamaños alcanzan hasta los 1,6 metros de altura.
Este es uno de los eventos que marca el inicio de la Navidad en las instalaciones culturales a nivel nacional.
“Las actividades están dirigidas a un público muy diverso de familias, niños, adultos mayores, entre otros. Seleccionamos música navideña, cuentacuentos, talleres para niños y una feria de comidas de la temporada como una forma de empezar a vivir la temporada y fomentar los valores”, aseguró.
PIEZAS HISTÓRICAS
Según los personeros del Museo, el pasito es de gran atractivo puesto que suma más de 100 años y es reflejo de las creencias católicas en el territorio nacional.
“Fue facilitado en préstamo por las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl y cuenta con figuras elaboradas en madera tallada, se encargó exclusivamente a París en la segunda mitad del siglo XIX y estuvo expuesto en el Hospital San Juan de Dios por muchos años. Seguidamente cuando las Hermanas de la Caridad de San Vicente se trasladaron a Grecia y dejaron la administración del centro médico en manos de seglares, cedieron en calidad de préstamo el famoso paso al Museo Nacional”, explicó.
La tradición se desarrolla desde hace 10 años y permanecerá expuesta hasta finales de enero del 2016 en el área de la Casa Colonial.
AIRES NAVIDEÑOS
Como parte del convivio se arrancó con la bendición y oración, luego el Trío Dios y Dos calentó poco a poco el ambiente. Rubio salió a escena con la presentación de cuentos “El libro de la Navidad” de su autoría y capturó la atención de los menores que escucharon atentos los sorpresivos desenlaces. Finalmente se ofreció el concierto con la Sinfónica que se robó los aplausos y el coro con los villancicos.
Es importante recordar que a la cita no faltaron los artesanos, quienes mostraron con orgullo sus creaciones y los más experimentados impartieron talleres gratuitos.
“Una de las novedades es que se efectuó una feria de arte de estudiantes y exalumnos de la Escuela de Artes Plásticas, quienes se integrarán a la actividad mediante la exposición y venta de sus obras”, finalizó.
El horario del lugar es de martes a sábado de 8:30 a.m. a 4:30 p.m. y los domingos de 9 a.m. a 4:30 p.m. El lunes se encuentra cerrado. Aproveche los días libres y aprenda al lado de sus hijos.