¿Por qué retirar el ROP encarecería la vida?

Presidente de ACOP advierte principales riesgos de la iniciativa

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La iniciativa de entregar el Régimen Obligatorio de Pensiones (ROP) en un solo pago para pagar deudas o consumo oculta un peligroso “efecto boomerang” macroeconómico.

Según advierte Roger Porras, presidente de la Asociación Costarricense de Operadoras de Pensiones (ACOP) en el podcast de Grupo Extra “El Bien y el Mal“, mover entre ¢1,2 y ¢2 billones (monto estimado por Supén) exigiría vender masivamente títulos de renta fija. Esta sobreoferta tumbaría el precio de los bonos y elevaría las tasas bancarias, afectando los créditos hipotecarios.

Aunque se plantea como un alivio inmediato, la liquidación masiva de este fondo desataría aumentos en las tasas de interés e inflación, encareciendo el costo de vida.

“Usted cuando tiene que hacer devoluciones de este tipo, tiene que liquidar títulos, deshacer posiciones. Eso hace que baje el precio y te sube la tasa de interés porque esa es la relación inversa. Esa tasa se transfiere al mercado, suben las tasas activas de los bancos y te impacta los créditos”, explicó Porras.

Asimismo, la inyección brusca de liquidez presionaría la inflación. Reportes de la FIAP tras los retiros en Chile y Perú confirman que vaciar fondos desestabiliza la economía y encarece el financiamiento.

Los aspectos positivos del ROP en juego

Este debate opaca las grandes virtudes que hacen del ROP un pilar indispensable de protección social. Al jubilarse, más del 75% del saldo no proviene del aporte del trabajador, sino de los rendimientos generados por las inversiones de las operadoras.

“El ROP se crea como pensión complementaria. Cuando llega a la edad de pensionarse, más del 75% de los recursos son rendimientos. Si tiene ¢10 millones, ¢7,5 millones son rendimientos y esa masa sigue creciendo mientras se sigue invirtiendo”, explicó Porras.

Además, ante la proyectada baja de la tasa de reemplazo del IVM del 60% al 40%, el ROP aporta entre un 20% y un 35% de la pensión, evitando el deterioro de ingresos en la vejez, por lo que su entrega en tractos protege a los adultos mayores que viven más de 80 años.

Si el titular fallece, los fondos no se pierden y pasan íntegros a sus beneficiarios.

“No es sacándole plata al ROP, que es seguridad social, para transferirla al sistema financiero a pagar deudas. Se presenta una discusión de carácter político y no de carácter técnico ni previsional”, detalló.

Porras advierte sobre los efectos en el encarecimiento de la vida. Foto: Raquel Vargas