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Así como la tecnología nos acerca a cosas buenas, hay malintencionados que la usan para delinquir y estos se llaman ciberdelincuentes. Para darnos una actualización de lo que pasa en los bancos, hablamos con Manrique Chacón Vargas, director de Tecnología y Sistemas del Banco Nacional, quien profundizó en el tema para Ventana Tecnológica de DIARIO EXTRA.
¿Cuán frecuentes son los intentos de fraude cibernético?
– Los intentos de fraude por parte de diferentes ciberdelincuentes a nivel internacional son cotidianos. Para darle un dato, en el año desarmamos alrededor de 100 sitios fraudulentos que intentan de una u otra forma suplantar o apropiarse de los recursos de los clientes que no atienden las medidas de seguridad del banco.
¿Por qué entona más fuerte cuando dice “que no atienden las medidas de seguridad”?
– Es que, a medida que se atienden las medidas de seguridad y, por ejemplo, en internet digitar uno mismo la dirección electrónica www.bncr.fi.cr, usted elimina cualquier posibilidad de fraude. Es distinto cuando usted le da clic a un correo o busca la página del Banco Nacional en Google u otro buscador. Ahí está usted en un riesgo.
Lo de ahora no es proteger las paredes, surgen otras formas de cometer el delito…
– Sí. La industria de seguridad pasa de controlar hace algunos años con paredes de fuego y elementos el perímetro de la red del banco a incrementar las medidas cuando emergen los dispositivos electrónicos y el internet de las cosas. Es para que a través de los empleados, los hogares o los clientes, que no se vulneren los sistemas. En todo momento, el Banco Nacional ha mantenido incólume su esquema se seguridad.
¿Es un reto la tecnología en malas manos?
– Sí es un reto, en la parte física lo es, y al igual en la parte electrónica. Avanzamos en temas de mejora y vienen los ciberdelincuentes a buscar alguna manera. Vamos al top de la seguridad mundial y adquirimos los servicios de grandes empresas que sirven a los bancos más grandes del mundo para no solo identificar las vulnerabilidades sino corregirlas, atacarlas y eliminarlas de inmediato. Ya no es el banco el que las inventa, sino alguien a nivel mundial que da este servicio.
¿Podrían alejarse los clientes de los trámites en línea?
– Es curioso, porque hemos tenido que incorporar elementos adicionales de seguridad, el token, la clave, claves fuera de banda que le llegan a uno al teléfono y pasamos de 11 millones a 21 millones de transacciones en un año. El banco ya está transando por la página en internet el equivalente al producto interno bruto. Son alrededor de ¢30 billones. Hay elementos de seguridad que pueden hacer que el cliente sienta que hay que agregar algunas cosas al entrar pero el uso de la tecnología y de las redes y sistemas informáticos para hacer los pagos crece muy rápido respecto al crecimiento de las transacciones físicas.
ENTRE AL BANCO CON SOLO PESTAÑEAR
¿Tienen alguna novedad en temas tecnológicos?
– Esperamos que, a partir del segundo semestre de este año, tengamos la incorporación de la biometría facial en la autenticación de los servicios que ingresan al banco por medio de los teléfonos como un elemento complementario.
¿Qué requisitos pedirán?
– Pediremos la clave, el token, las claves fuera de banda y, por estar inscrito, se le facilitaría el acceso poniéndose frente al teléfono y su rostro será un complemento a la seguridad que tenemos. Se vuelve más amigable y seguro. No tendrá costo, lo incorporamos como el servicio que damos en internet, que es gratuito. La ciencia de la seguridad es ser más seguro, pero con un sistema más simple y más amigable.
¿Cuál aplicación se debe usar?
– La nueva, que es BN Móvil.