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Productores de la Zona de Los Santos decidieron poner freno a competencias desleales en materia cafetalera. Durante muchos años, distintas marcas comerciales han vendido sus productos asegurando que su grano proviene de Tarrazú, Dota y León Cortés.
Sin embargo, los recursos generados por las ventas nunca han llegado a Los Santos ni mucho menos a las personas que trabajan en el campo.
Ante tal situación, los productores decidieron blindarse con un sello de denominación de origen “Café de Tarrazú”, el cual certifica que, indistintamente de la marca comercial, el producto que se está vendiendo proviene de dicho cantón del país.
Incluso el sello cuenta con certificación de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) con sede en Suiza. Así lo explicó el ingeniero agrónomo Roque Humberto Mata.
“En este momento, hay 7.560 productores, 80 empresas beneficiadoras y alrededor de 60 marcas de comerciales. Nuestro café se siembra a partir de los 1.200 metros sobre el nivel del mar (msnm). La filosofía de la denominación de origen es que los beneficios que se producen lleguen a los territorios. Un sello de origen causa un efecto dinamizador de la economía (…).
A los turistas ya no les van a meter paquetazos de mala calidad diciendo que son de Tarrazú. Este sello de origen busca que los recursos lleguen a los verdaderos gestores que se sudaron la chaqueta, los que están debajo de la mata de café y los que están en el beneficio, pero, principalmente, para los que sufren todos los problemas del campo”, explicó.
“Que existiera café que dijera que era tarrazuceño y no era así nos estaba afectando en sobremanera, incluso poniendo en mal el nombre del cantón, de los productores, de la gente del campo que es tan honesta y trabajadora (…)”, subrayó.
Por otra parte, cuestionó que el Instituto del Café de Costa Rica (Icafé) extendiera la región productora de café Tarrazú a cantones como Desamparados, Aserrí y Acosta.
“A esos cantones los respetamos mucho, les tenemos gran estima, pero no es posible que digan ‘es café de Tarrazú o de la Zona de Los Santos’ cuando no lo es. Cuando un producto coge fama, hay personas que se quieren guindar de la situación. Eso no está bien”, sentenció.
El productor explicó que dicho recurso beneficia a productores locales indistintamente de si tienen poca o mucha producción del grano de oro.
Incluso detalló que la mayoría de los productores que ya cuentan con dicha denominación cuentan con menos de tres hectáreas de producción. No obstante, eran los que se estaban viendo más afectados por un café irregular.
ADVERTENCIA
Ahora bien, ¿a qué se expone una persona si afirma que su café es de Los Santos y no lo es?
El artículo 44 de Ley 8039 de Procedimientos de Observancia de los Derechos de Propiedad Intelectual señala que quien falsifique una marca o signo distintivo podría ser sancionado con multas de hasta los ¢23.110.000.
Por otra parte, las personas podrían afrontar multas de seis meses a incluso cinco años de prisión, dependiendo del daño ocasionado al producto original.
“Hay gente que aquí nunca cosechó un grano y dicen ser de Tarrazú. Nuestra producción regional comenzó en 1903 cuando no había caminos, ni luz eléctrica ni nada. El café de Tarrazú es único y lo vamos a defender (…). Esperemos que ningún vivillo se aproveche ni haga competencia desleal o use información engañosa para los consumidores”, concluyó Mata.