Polvo y cal ahogan a nicoyanos

Una obra inconclusa de una ruta nacional en Nicoya, Guanacaste, tiene sumamente preocupados a las habitantes de decenas de comunidades que han visto su salud deteriorada por estar respirando una mortal mezcla de polvo y cal.  El grave problema queda en evidencia con el día a día de los estudiantes, maestros y personal administrativo de […]

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Una obra inconclusa de una ruta nacional en Nicoya, Guanacaste, tiene sumamente preocupados a las habitantes de decenas de comunidades que han visto su salud deteriorada por estar respirando una mortal mezcla de polvo y cal. 

El grave problema queda en evidencia con el día a día de los estudiantes, maestros y personal administrativo de la Escuela Virgilio Caamaño de Casitas en Nicoya, Guanacaste. 

Las nubes de polvo son incontrolables y afectan a gran cantidad de familias de la zona, la situación es tan grabe que debido a la exposición e inhalación del polvo con cal, el personal y estudiantes de ese centro educativo tienen que utilizar protección en la boca y nariz para evitar seguir enfermándose.

“Ese polvo de piedra caliza provoca un montón de enfermedades no solo broncopulmonares y respiratorias sino que del orden renal y nervioso; la gente está entrando ya en pánico. El reclamo de ellos es por qué echaron este material si no iban inmediatamente a hacer el tratamiento final”, aseguró Marta Arauz, diputada de Liberación Nacional.

Según el reporte y denuncia del personal de dicho centro educativo, se ha tenido que buscar alternativas ante los múltiples casos de silicosis, una enfermedad pulmonar grave y mortal, pero también se han presentado brotes de remitís, alergias, lupus, artritis y enfermedades que afectan los riñones. 

La denuncia señala que varios docentes y niños de la Escuela Virgilio Caamaño ya sufren las consecuencias de la exposición al polvo.

 

DATOS DE LA CCSS

 

El antecedente no deja de ser preocupante, ya que en el 2010, autoridades del Hospital La Anexión de Nicoya reportaron la atención de 6.999 pacientes que recibieron tratamiento por presentar enfermedades respiratorias, mientras que en el primer trimestre del 2011 se reportaron 5.334 víctimas de las nubes de polvo. 

Este año, ese centro hospitalario reporta la atención de 1.436 pacientes que presentaron diversos problemas en su salud como rinitis, conjuntivitis, alergia, rotavirus, influenza y asma.

Pese a que el problema se agrava con la marcada sequía de los últimos años, ya en el 2012 el promedio de niños atendidos por problemas respiratorios alcanzaba los 6 diariamente. 

Solo el Ebais de Nosara le dio atención a 186 menores afectados por el polvo.