
Policías de Ohio recibieron la alerta de un niño que deambulaba por una calle muy transitada, por lo cual decidieron ir a atender el caso.
En primera instancia, parecía una diligencia policial más, pero el oficial Steve Dunham confesó a InsideEdition.com que la situación con la que se encontró “me rompió el corazón”.
Era un niño de siete años mercadeando frente a una farmacia su perro de peluche. El objetivo de la venta era conseguir algo de comer.
“Dijo que estaba hambriento y que tenía varios días sin comer”, contó el policía al medio digital.
En el parte policial de la delegación de Franklin, Ohio, se detalla que el infante estaba descalzo.
Intervención policial
Los oficiales procedieron a trasladar al menor a la delegación, donde le dieron sándwiches y lo acompañaron a ver fábulas, agregándole el juego de saltar la cuerda.
Cuando las autoridades localizaron la residencia del niño, encontraron que había comida en estado de descomposición y condiciones insalubres, además que sus padres alegaron que estaban dormidos cuando él salió de casa.
Además del infante de 7 años, la pareja tiene cuatro hijos más, todos menores. Dos se encontraban en la casa y los otros con sus amigos en el barrio.
Todos quedaron bajo la custodia de un tío, informó la policía en el reporte.