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A un hombre sin identificar de unos 35 años, y quien en apariencia era dueño de una tienda de ropa deportiva en la capital, lo encontró sin vida la Policía Municipal de San José. El hombre estaba en el suelo y junto a él hallaron a una persona habitual de la localidad.
Según fuentes policiales, los uniformados estaban realizando un recorrido cuando vieron a un masculino que estaba en el suelo. Lo observaron y comprobaron que no respondía al llamado que le hacían, por lo cual se acercaron y vieron que tenía un golpe en la cabeza. Los efectivos coordinaron de inmediato con la Cruz Roja metropolitana para que los socorristas inspeccionaran si el herido aún seguía vivo.
Guido Vázquez, coordinador operativo regional de San José, indicó al Periódico del Pueblo que “se envió la unidad de soporte del comité metropolitano y se realizó el monitoreo cardiaco y se comprobó que esta persona no tenía signos vitales y todo quedó a cargo de la Policía Municipal”.
Un habitual que estaba en la zona externó que el fallecido “se había pegado la fiesta y ahí quedó, a veces se alzaba de fiesta y venía a tomar con nosotros”.
CARACTERÍSTICAS
De inmediato los uniformados coordinaron con los agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), quienes llegaron para registrar detalles en el cuerpo del comerciante.
Primero tomaron al habitual que se encontraba a la par del sujeto para entrevistarlo y luego continuaron revisando algunas partes del cuerpo para saber si tenía alguna fractura además de la que se notaba en la cabeza.
El hombre estaba tirado y tenía pantalón negro, camisa roja y un tatuaje con el nombre “Juliana” con una rosa en su brazo izquierdo, donde usaba una pulsera de color rojo.
También portaba unas tenis marca New Balance rojas con blanco, las cuales estaban a un costado de donde quedó muerto.
CAPITALINOS EN ESCENA
Los agentes municipales cerraron el perímetro con cinta para que los agentes pudieran trabajar, mientras amigos del hoy occiso se daban las condolencias y conversaban sobre la situación de la muerte del comerciante.
Los transeúntes capitalinos no se hicieron esperar y también llegaron para ver los detalles del trabajo de los agentes judiciales, quienes inspeccionaban el cuerpo. Los más creyentes le pedían a Dios que perdonara al fallecido y que le diera fortaleza a la familia.
El cuerpo fue levantado del sitio por parte de agentes del OIJ y municipales con el fin de trasladar el cadáver hasta la morgue judicial para que le realicen la respectiva autopsia.
De momento la muerte de este sujeto se encuentra bajo investigación para determinar la causa real del suceso.