Policías agreden a estudiantes en huelga

  Durante el segundo día de huelga en el Liceo de Tierra Grande en Guanacaste un grupo de estudiantes denunció que dos oficiales de apellidos Cabrera y Fonseca quitaron los candados del centro educativo a la fuerza y agredieron a tres colegiales.  A los menores que aparentemente fueron golpeados los identificaron con los apellidos López […]

 

Durante el segundo día de huelga en el Liceo de Tierra Grande en Guanacaste un grupo de estudiantes denunció que dos oficiales de apellidos Cabrera y Fonseca quitaron los candados del centro educativo a la fuerza y agredieron a tres colegiales. 

A los menores que aparentemente fueron golpeados los identificaron con los apellidos López Rocha, Morales Orozco y Tijerino Montiel. 

Elieth Barquero, una de las manifestantes, alzó la voz contra la agresión que se dio en medio de la protesta que para ese momento era pacífica en las afueras del liceo. 

“A las 8:20 a.m. los oficiales de la Fuerza Pública ingresaron y a la fuerza rompieron los candados, golpearon estudiantes. Ellos llegaron sin tener una orden policial escrita, no nos opusimos, lo único que pedíamos era una orden. 

No estábamos golpeando a nadie, no estábamos haciendo nada malo. Lo único que los estudiantes le pedíamos a ellos era la orden para poder entrar al lugar y ni siquiera tuvimos respuesta”, señaló. 

La protestante consideró que se vivió una injusticia porque a los jóvenes los dejaron marcados. 

 

LA PROTESTA 

 

Desde el jueves los alumnos denunciaron pésimas condiciones de infraestructura y la ausencia de una soda. 

Según trascendió, a la señora que les vendía alimentos en la soda le prohibieron la entrada, por lo que muchos aguantaron hambre hasta la hora del almuerzo. 

También adujeron que ni siquiera los dejan llevar merienda como jugos, galletas, entre otros y que cuando pasan por la entrada principal les revisan las mochilas para quitárselos. 

Además, expresaron que carecen de una zona para realizar juegos recreativos como fútbol, béisbol y otras actividades físicas. 

Desde hace 15 años los escolares reciben lecciones en un salón comunal que se destina a turnos y fiesta, a ellos se les prometió un nuevo colegio para abril. Sin embargo, el comején dañó el techo y las láminas, lo cual provoca hacinamiento. 

En total son más de 200 muchachos los que forman el centro educativo y muchos deben madrugar desde las 4 a.m. para llegar a tiempo a clases. 

Los estudiantes y el personal docente hicieron un llamado al Ministerio de Educación Pública para que las condiciones mejoren.