Poaseña convierte su talento en costura en negocio internacional

El sueño que nació con una máquina de coser y hoy cruza fronteras

Fecha de publicación:

Fecha de modificación:

Lo que comenzó como un sueño impulsado por una máquina de coser y el deseo de cuidar a su hijo, hoy se ha transformado en una historia de éxito que trasciende fronteras.

Francini Sánchez, vecina de San Pedro de Poás, logró convertir su talento en la confección en un negocio consolidado que exporta trajes de baño a Estados Unidos y abastece a importantes cadenas comerciales.

Vende vestidos de baño para familias y hasta mascotas. Foto: Issac Villalta.
Vende vestidos de baño para familias y hasta mascotas. Foto: Issac Villalta.

Desde muy joven, la costura formó parte de su vida.

“Lo amé. Apenas empecé a tocar una máquina. Me gustó mucho el pensar que de una máquina de coser podía salir cualquier cosa. Porque esa fue la primera impresión cuando toqué la máquina. Fue cualquier cosa puede salir de aquí”, recordó Sánchez sobre sus inicios, cuando apenas daba sus primeros pasos en este oficio.

Foto: cortesía.

Ese descubrimiento marcaría el rumbo de su vida. Tras finalizar la escuela, se capacitó en distintos cursos y trabajó en una fábrica textil, donde fortaleció sus habilidades. Sin embargo, el punto de inflexión llegó con el nacimiento de su primer hijo.

“Yo no quería dejarlo, yo quería criarlo. Entonces, yo le dije a mi esposo que yo quería hacer algo en un emprendimiento, y que me dejara cuidarlo a él”, relató.

Vende vestidos de baño para familias y hasta mascotas. Foto: Issac Villalta.
Vende vestidos de baño para familias y hasta mascotas. Foto: Issac Villalta.

Así nació su emprendimiento, hoy conocido como Arena y Mar, enfocado en trajes de baño, ropa de playa y productos relacionados. Sus primeros productos fueron ropa interior, pero pronto decidió ampliar su oferta.

“Yo empecé haciendo ropa interior y me gustó mucho. Y yo me decía: yo nací para esto. En lo que empecé a hacerlo, llegó un pensamiento, ¿Por qué no ponerlo en tiendas? Ese creo que fue el primero de mis pensamientos. Entonces, empecé a perfeccionarme y a tocar puertas. No todas se abrieron, pero no desistí”, explicó.

Vende vestidos de baño para familias y hasta mascotas. Foto: Issac Villalta.
Vende vestidos de baño para familias y hasta mascotas. Foto: Issac Villalta.

Esa perseverancia la llevó, con el tiempo, a colocar sus productos en distintos comercios y posteriormente a establecer una relación comercial con Walmart, con quienes mantiene vínculos hasta la actualidad.

“A veces llegan pensamiento como de: tú no vas a poder, o puertas que usted toca y que se cierran, que son muchas veces las que pasa eso, pero creo yo confié en la persistencia de creer y llegar más allá”, expresó la emprendedora.

Vea la historia en video escaneando el código QR.

Uno de los momentos clave en su trayectoria ocurrió cuando decidió dar el salto hacia la exportación. Aunque al inicio lo veía como un reto lejano, el apoyo de la Promotora del Comercio Exterior de Costa Rica (PROCOMER) fue fundamental para concretarlo.

“Uno piensa que exportar es algo imposible, una misión imposible. Pero cuando hay personas que te enseñan lo que uno ignora, todo cambia”, aseguró.

Foto: cortesía.

Su participación en el Costa Rica Trade & Investment Summit 2025 marcó un antes y un después. Allí estableció contacto con la empresa estadounidense Yacht Club Access, interesada en desarrollar una línea completa de trajes de baño. A pesar de la barrera del idioma, logró sacar adelante el proyecto con apoyo familiar.

Foto: cortesía.

“Cuando empezamos a enviar los primeros productos a Estados Unidos era para ver cómo reaccionaba el mercado. Ver que tuvieron tan buena aceptación ha sido muy bonito y motivador”, comentó.

Foto: cortesía.

El éxito fue inmediato. Las primeras piezas se vendieron rápidamente, lo que generó nuevos pedidos. Actualmente, Sánchez prepara envíos que superan las 700 unidades, incluyendo diseños para hombres, mujeres, niños e incluso mascotas, una innovación que surgió como un reto inesperado.

Vende vestidos de baño para familias y hasta mascotas. Foto: Issac Villalta.
Vende vestidos de baño para familias y hasta mascotas. Foto: Issac Villalta.

“Me pidieron hacer trajes de baño para perros. Fue un reto porque no lo había pensado, pero empezamos con pruebas y prototipos y nos gustó mucho el resultado”, comentó.

Vende vestidos de baño para familias y hasta mascotas. Foto: Issac Villalta.
Vende vestidos de baño para familias y hasta mascotas. Foto: Issac Villalta.

Más allá del crecimiento empresarial, Francini destaca el impacto personal de este proceso.

“Esta experiencia ha sacado creo que lo mejor de mí, a veces las limitaciones nos frenan, pero cuando usted empieza este camino y sigue, usted no puede devolverse. Es seguir hacia adelante”, reflexionó.

Vende vestidos de baño para familias y hasta mascotas. Foto: Issac Villalta.
Vende vestidos de baño para familias y hasta mascotas. Foto: Issac Villalta.

Su historia también ha inspirado a otras mujeres emprendedoras. Para ella, el mensaje es claro: no rendirse ante los obstáculos.

“Yo les digo que se atrevan, que no vean los ‘no’. Cuando uno tiene una meta clara, hay que perseguirla. Va a costar, pero se puede alcanzar”, enfatizó.

Vende vestidos de baño para familias y hasta mascotas. Foto: Issac Villalta.
Vende vestidos de baño para familias y hasta mascotas. Foto: Issac Villalta.

Desde su comunidad en Poás, donde mantiene una clientela fiel desde sus inicios, Francini continúa creciendo sin perder su esencia de ofrecer productos de calidad, accesibles y con identidad propia.

Al mirar atrás, reconoce todo lo que ha implicado el camino recorrido.

“Si pudiera decirme algo sería: valió cada lágrima, valió cada esfuerzo. Sabía que lo lograrías”, concluyó.

Foto: cortesía.

Hoy, su historia no solo representa el éxito de un emprendimiento, sino también el reflejo de la perseverancia, la pasión y la capacidad de transformar un talento en una oportunidad que cruza fronteras.