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Una violenta riña interrumpió el sueño a los vecinos de Pavas, San José, quienes al salir de sus casas presenciaron el momento en que a dos jóvenes los dejaron gravemente heridos producto de un disparo y una puñalada.
En la oficina de prensa del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) informaron que una de las víctimas se apellida González Saballo, quien tiene 18 años; mientras que el segundo es de apellidos Rodríguez Mayorga, de 27 y tiene dos hijos de 6 y 10 años. Ambos son vecinos de la zona.
Según el reporte preliminar, en horas de la madrugada los dos muchachos estaban sobre la vía pública hablando junto a otros vecinos, sin embargo, en determinado momento y por motivos desconocidos, hubo una diferencia en el tema de conversación que provocó se desatara un altercado.
Rápidamente el intercambio de palabras se tornó más violento. Uno de los involucrados sacó un arma de fuego con que comenzó a disparar y uno de los proyectiles impactó a González en el abdomen, mientras que otro sujeto utilizó un arma blanca propinándole una estocada a Rodríguez en el tórax.
Debido a las lesiones ambos ofendidos cayeron al suelo, donde comenzaron a desangrarse y pedir ayuda para que los lugareños se acercaran a auxiliarlos, en tanto los involucrados en la riña al ver lo que había ocurrido de inmediato se dieron a la fuga.
TRASLADO
Pese a que algunos paveños estaban durmiendo, al escuchar el escándalo en la calle salieron de sus viviendas y al ver que ambos muchachos quedaron malheridos de inmediato dieron aviso al servicio de emergencias para solicitar que enviaran una ambulancia.
Sin embargo, allegados de González decidieron no esperar a los cruzrojistas, razón por la cual lo subieron a un carro particular en que lo llevaron hasta la estación del Cuerpo de Bomberos. Ahí, los paramédicos le dieron los primeros auxilios y posteriormente lo trasladaron en condición delicada la Hospital San Juan de Dios.
En cuanto a Rodríguez, fueron los socorristas de Cruz Roja quienes se hicieron cargo de estabilizarlo y llevarlo en categoría roja al mismo centro médico.
A la escena se presentaron los oficiales de Fuerza Pública para proceder con la respectiva custodia hasta que llegaron los agentes de la Sección de Inspecciones Oculares y Recolección de Indicios (Siori) para levantar las evidencias, así como conversar con los testigos con el fin de esclarecer lo ocurrido y dar con los responsables del violento hecho.