
El Partido Liberación Nacional (PLN) sepultó la moción que pretendía dar vía ultra rápida al proyecto de Jornadas 4-3, iniciativa impulsada por la Unidad Social Cristiana (PUSC) y otras bancadas con el fin de desentrabar el Plenario sin frenar el expediente sobre jornadas excepcionales.
Óscar Izquierdo, jefe de fracción liberacionista, afirmó que existen puntos sensibles que requieren un estudio a fondo por el impacto que generan en la forma de trabajo de los costarricenses.
“El nuevo texto que se busca aprobar por esta vía no incluye aspectos fundamentales que la mayoría de diputados respaldó el pasado 9 de septiembre.
Nuestra fracción, en su amplia mayoría, considera que estos cambios no pueden resolverse a la ligera ni bajo un trámite ultra rápido, porque podrían perjudicar seriamente a las personas”, señaló.
La propuesta del socialcristiano Alejandro Pacheco planteaba un mecanismo similar al usado con la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, mediante el artículo 234 bis, que regula procedimientos especiales y permitiría avanzar con otros proyectos sin mantener congelado el 4-3.
Ante la negativa del PLN, el PUSC reaccionó con un comunicado donde acusa a los liberacionistas de paralizar el Congreso hasta mayo del próximo año.
“Lamentamos profundamente que el PLN no respaldara la moción para aplicar el procedimiento especial. La decisión no solo bloquea el avance legislativo, sino que castiga a los costarricenses al impedir la aprobación de proyectos necesarios para el país”, expresó la fracción rojiazul.
En paralelo, tampoco prosperó la iniciativa del Frente Amplio que buscaba devolver el expediente a su trámite ordinario y liberar la agenda en los últimos meses de la actual legislatura.
“El proyecto de 12 horas no tiene ninguna viabilidad. Dejaremos de ser diputados y este expediente seguirá sin votarse. Solo nos quedan poco más de tres semanas de sesiones ordinarias y en noviembre regresamos al presupuesto de la República. ¿Se dan cuenta de que no existe ninguna salida política?”, cuestionó Jonathan Acuña, legislador frenteamplista.
La iniciativa permitiría a los trabajadores laborar cuatro días con turnos de 12 horas y tener tres días libres. Sin embargo, los detractores advierten que esta modalidad impediría a muchas personas continuar sus estudios en horarios nocturnos o alternos, lo que limitaría sus oportunidades de superación.
Además, alertan sobre un posible aumento en la fatiga, los accidentes y enfermedades laborales, así como un deterioro de la salud mental de la población trabajadora.