
Por un total de $73 millones (¢42 mil millones), antiguos socios del Balboa Bank de Panamá demandaron a la Superintendencia de Bancos de ese país debido a la venta de las acciones de la entidad financiera al grupo costarricense BCT, negocio que se finiquitó a principios de año luego de una larga negociación.
La información la confirmó y difundió públicamente el diario panameño La Prensa, en el que especialistas económicos indicaron que exsocios de la administración anterior del Banco Balboa aseguran que causaron daños significativos al patrimonio de los asociados antes de que se decidiera la venta al grupo inversor costarricense BCT.
BLANQUEO
El 5 de octubre anterior, los accionistas demandaron a la Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP) por establecer el precio de la venta del banco en momentos que la Oficina de Control de Activos en el Extranjero (OFAC) de los Estados Unidos incluyera al banco en la lista de supuestos blanqueos de capitales, con lo que se puso en entredicho la operación de la institución y la posterior compra por parte de capital costarricense.
“En cuatro ocasiones se le solicitó a la Superintendencia que realizara una auditoría forense en el banco para validar si las empresas de la supuesta organización Waked habían utilizado el banco para el blanqueo de capitales, pero el regulador bancario nunca la realizó”, manifestó Ramón Martínez, accionista del banco que brinco declaraciones al Diario La Prensa.
El banco fue intervenido en el 2016, luego de que uno de los directivos, llamado Nibal Waked, fuera acusado por blanqueo de activos producto del narcotráfico y posterior a ello fue incluido en la lista negra de los Estados Unidos, situación que afectó la operación bancaria.
“¿Si la Superintendencia da como ciertas las acusaciones de EE.UU., ello implicaría que el regulador permitió que una supuesta organización criminal utilizara el banco para lavar dinero y nunca se dio cuenta?”, comentó el accionista Martínez a la prensa panameña.
Hasta el momento este conflicto no ha afectado la operación ni la inversión costarricense en el principal banco la Ciudad de Panamá y eje medular de las operaciones económicas de la nación vecina.