Planificación y control emocional: claves para vencer la cuesta de enero

Consejos para unas finanzas saludables a inicio de año

A finales de diciembre de 2025, el manejo de las finanzas personales en los hogares costarricenses enfrenta un doble desafío: la fuerte carga emocional de las festividades, que pueden llevar a las personas a gastar más de lo planeado, y la inminente llegada de la “cuesta de enero”. 

La combinación de los ingresos extraordinarios (como el aguinaldo), la presión social de las fiestas y una falta de planificación pueden comprometer la estabilidad económica de las familias si no se toman decisiones conscientes y fundamentadas.

“En esta época las emociones tienen un peso determinante en la forma en que las personas gastan y administran sus recursos. No solo cambia el nivel de gasto, también cambian las emociones desde las que tomamos decisiones financieras, y eso explica por qué muchas compras no responden a una necesidad real. Reconocer la emoción antes de gastar transforma una reacción automática en una decisión financiera más sana y sostenible”, indicó Cindy Rivera, gerente de Inclusión Financiera de Coopenae-Wink.

También explicó que emociones como la ansiedad, la culpa, la nostalgia, el deseo de recompensa y la necesidad de pertenencia se activan con intensidad, reduciendo el autocontrol y llevando al cerebro a priorizar la gratificación inmediata.

Los patrones más comunes detectados incluyen el gasto como “premio personal” y la presión derivada de la sobreexposición a redes sociales y promociones digitales personalizadas.

Para contrarrestar estos impulsos, se recomienda identificar la emoción antes de comprar y aplicar la “regla de las 24 horas”, que consiste en posponer cualquier compra no planificada para revisarla al día siguiente con mayor claridad. 

Otras estrategias sugeridas incluyen definir un “presupuesto emocional” para celebraciones y priorizar experiencias que generen bienestar con menor impacto financiero sobre la adquisición de objetos materiales.

“El problema no es gastar en fin de año, sino hacerlo sin conciencia, dejando que la emoción decida por encima de la planificación. Muchos gastos de fin de año buscan aliviar una emoción momentánea, pero generan preocupaciones que se extienden hasta los primeros meses del siguiente año”, agregó Rivera.

Cuesta de enero

Por su parte, la Cámara de Bancos (CBF) señala que enero representa un reto debido al uso intensivo del crédito en diciembre y la reducción del ingreso disponible.  “La cuesta de enero puede afrontarse con mayor tranquilidad si las personas conocen sus ingresos reales, priorizan sus gastos esenciales y evitan adquirir nuevas deudas sin una adecuada planificación”, señaló Annabelle Ortega, directora ejecutiva de la CBF.

La experta recomienda elaborar un presupuesto mensual detallado que identifique ingresos y gastos fijos, eliminando aquellos que no sean indispensables. Asimismo, es fundamental priorizar el pago de deudas que generan mayores intereses con los ingresos adicionales de diciembre, y evitar adquirir nuevos compromisos financieros sin evaluar la capacidad real de pago.

Adicionalmente, se hace un llamado a la vigilancia extrema ante el aumento de estafas electrónicas y falsas ofertas que prometen saldar deudas rápidamente, las cuales suelen proliferar en este periodo de vulnerabilidad financiera.

Como proyección futura, las instituciones destacan que la planificación y el ahorro constante a lo largo del año son las herramientas más efectivas para evitar crisis cíclicas. “Pequeños aportes mensuales permiten enfrentar diciembre sin recurrir al endeudamiento”, afirmó Ortega. Integrar la dimensión emocional en las decisiones financieras no solo permite construir hábitos más sanos, sino que garantiza iniciar cada nuevo ciclo con mayor control y tranquilidad financiera para el desarrollo económico y social de las familias costarricenses.