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La instalación de cámaras de fotomultas para sancionar infracciones en carretera deberá esperar al menos seis meses más para completar los estudios de factibilidad, lo que atrasa nuevamente la licitación del proyecto hasta el segundo semestre de 2027, según las nuevas estimaciones del Gobierno.
El ministro de Obras Públicas y Transportes (MOPT), Efraím Zeledón, explicó a Grupo Extra que la empresa proponente solicitó una prórroga de medio año para terminar los estudios requeridos antes de que la iniciativa pueda avanzar hacia el concurso público.
Efraím Zeledón
Ministro de Obras Públicas y Transportes
“Ningún país del mundo tiene la posibilidad de tener un oficial de tránsito en cada esquina para validar los incumplimientos o restricciones; es por ello que tenemos que aprovechar la tecnología”.
Según detalló el jerarca, la propuesta deberá pasar por la revisión y aprobación del Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica (Mideplan), además de los ajustes al cartel de licitación.
“Estaríamos hablando de que para tal vez abril ya vamos a tener la factibilidad de fotomultas lista; de ahí para por Mideplan para que lo apruebe, se ajustan los términos de referencia y en el segundo semestre del próximo año estaríamos en posibilidad de sacar a licitación ese concurso”, detalló Zeledón.
El jerarca confirmó que la ampliación del plazo será concedida, pese a que el proyecto ya había superado etapas previas de evaluación y contaba con un fideicomiso constituido para financiar los estudios.
“Ya había sido validada la etapa de proposición por la junta directiva. Ellos ya formaron el fideicomiso, es parte de los pasos que establece la ley. Sin embargo, la semana pasada llegó una nota de la empresa que nos está pidiendo seis meses de prórroga para poder finalizar con lo que es la factibilidad”, indicó.
La iniciativa de instalar cámaras de vigilancia electrónica se anunció en diciembre de 2024, cuando las autoridades plantearon que el sistema ayudaría a controlar las infracciones y reforzar la fiscalización vial. En ese momento, la expectativa era avanzar con los estudios durante 2025 y acercarse a una licitación hacia finales de ese año.
Sin embargo, el proyecto acumuló atrasos en los trámites previos. En 2026, la Contraloría General de la República dio el visto bueno al contrato de fideicomiso para financiar los estudios, un paso que permitió retomar el proceso, pero que no significaba la aprobación definitiva de la concesión.
¿Dónde se instalarían las cámaras?
Según las autoridades, las 200 cámaras de fotomultas se instalarían inicialmente en puntos estratégicos de la Gran Área Metropolitana, con prioridad en rutas nacionales como la 1, la 27 y la 32.
También se contemplan accesos urbanos y conectores con alta mortalidad vial. La ubicación definitiva dependerá de los estudios técnicos del proyecto.
Ahora, con la nueva prórroga, la propuesta de fotomultas deberá completar la factibilidad y obtener las aprobaciones correspondientes antes de abrir el concurso. Zeledón señaló que la licitación será para desarrollar el sistema definitivo, no únicamente una prueba piloto.
“Son 200 cámaras que ellos estaban contemplando instalar en diferentes puntos inicialmente del área metropolitana, pero podría extenderse a otros lugares”, añadió el ministro.
La demora ocurre mientras especialistas advierten sobre la necesidad de fortalecer la vigilancia en carretera, tanto mediante tecnología como con más personal de la Policía de Tránsito, debido al déficit de oficiales a nivel nacional.
Tanto la Contraloría como expertos en la materia coinciden en que la fotodetección permitiría apoyar las labores de fiscalización en puntos donde no es posible mantener una presencia permanente de oficiales.
Carlos Contreras, experto en seguridad vial del Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos (CFIA), señaló que los atrasos en este tipo de herramientas agravan las dificultades que enfrenta el país para vigilar las vías.
“Si lo sumamos a algunos datos que tenemos recientemente de alguna precariedad con los elementos que la Policía de Tránsito tiene que lidiar y con todo lo que este país se ha atrasado en lo que es vigilancia electrónica, este país no puede ya atrasarse más en lo que tiene que ver con fotomultas”, afirmó.
Contreras también advirtió que la tecnología no sustituye la necesidad de aumentar el personal encargado de controlar las carreteras, sino que ambas medidas deben avanzar de manera paralela.
El proyecto plantea instalar cámaras en puntos estratégicos para detectar infracciones, inicialmente relacionadas con el exceso de velocidad. La definición de las ubicaciones y los alcances del sistema deberá concretarse en las etapas técnicas previas a la licitación.

