
Una plaga invasora conocida como “hormiga loca” ataca hombres, plantas y animales. Se caracteriza porque es capaz de pasar inadvertida en la tierra. Además tiene una gran capacidad de diseminarse y desplazarse.
Se detectó en zonas de la Región Occidental (San Ramón, Palmares, Naranjo, Sarchí, Atenas, Grecia, Poas, Alajuela y parte de Heredia), Pacífico Central (Puntarenas, Esparza, Montes de Oro y San Mateo), Huetar Norte (La Abundancia de Ciudad Quesada, El Tanque y Chachagua) y actualmente en la Región Chorotega (Cañas).
Según las autoridades del Servicio Fitosanitario del Estado (SEF), esta especie ataca a las plantas indirectamente, pues es capaz de transportar otros organismos como áfidos (pulgones), ácaros, cochinillas y escamas, los cuales pueden afectar los cultivos.
“Al ser una especie tan invasiva puede desplazar a otras especies de hormigas y colonizar rápidamente un territorio. Tiene la capacidad de producir varias reinas, por lo que las colonias se pueden multiplicar exponencialmente”, señalaron.
Las personas productoras y comercializadoras de material vegetativo y propagativo como viveros, pastos para siembra, almácigos de café, semilla de caña de azúcar y sitios de producción de pacas para alimentación de ganado, entre otros productos, que se encuentren en las áreas con presencia de la plaga deben asegurarse de controlar el material antes de despacharlo, así como el tren de rodaje de los camiones que llegan a recoger los productos, para evitar el traslado de la plaga a otras regiones del país.
Respecto al control en el campo, las autoridades recomiendan la aplicación de cebos, siempre siguiendo las instrucciones de los técnicos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).
El Instituto Nacional de Innovación y Transferencia de Tecnología Agropecuaria (INTA) evalúa diferentes ingredientes activos para formulación en cebos.
Se coordina también con el Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa), ya que esta hormiga invasora también puede afectar especies como aves y ganado, que las atraen por las secreciones corporales y les puede causar ceguera o la muerte.
Existe el riesgo de que ataque especies silvestres como iguanas, garrobos, aves y armadillos, entre otros, afectando la biodiversidad. Incluso puede colonizar y establecerse en las casas de habitación y otras infraestructuras.