
Los miembros del gremio de los taxistas piden la cabeza de Rubén Vargas y Gilberth Ureña, líderes de distintos grupos de transportistas que en teoría unieron fuerzas en la manifestación contra el gobierno.
Las molestias nacen a raíz del levantamiento del paro nacional, pues aseguran que no se le tomó en cuenta a todas las dirigencias nacionales para tomar esa decisión.
Aunque Ureña confirmó que sí se hizo, al menos desde el Foro Nacional de Taxistas.
“Estamos completamente agüevados con esos dirigentes tan falta de huevos que tenemos ahí. La verdad es que nos deja mucho que desear, un montón de dirigentes mediocres que tenemos allá en San José. (…) Es una vergüenza de dirigencia, (…) es un montón de mediocres, mentirosos, falto de huevos”, dijo un presunto taxista identificado como Juan José.
Otro compañero del mismo grupo escribió en una red social: “Para ir a sacar cita con Aresep no era necesario ir a huelga”.
SE DIVORCIAN
Los ánimos en un grupo de WhatsApp se calentaron cuando unos se quejaban de sus dirigencias y otros intentaban defenderlas, según constó en una conversación de la cual DIARIO EXTRA tiene copia.
“¿Cuál respeto pide usted? ¿Cuál respeto se le va a tener a ese grupo de supuestos representantes? ¿Cuál es el respeto que usted va a pedir? Tenga vergüenza”, le dijo un taxista a otro.
Para otros transportistas ese es el reflejo de lo que se vive a lo interno del gremio, pues el Foro Nacional de Taxistas y la Unión de Taxistas Costarricenses no hicieron más que maquillar sus diferencias.
Los criterios emitidos no se alejan de la realidad cuando en consultas de este medio Ureña separa a sus representados del resto de taxistas.
Mientras que la situación no fue distinta con Vargas, quien dijo que “en cuanto a ese famoso divorcio no existe un divorcio: cada uno tiene su casa”.
Lo que pasó es que “para esta causa unimos fuerzas y jalamos de manera igual, cada uno con su organización”, enfatizó el dirigente.
ADIÓS
Vargas también fue claro, sin rodeos dijo que la organización del paro tardó 30 días y que “ellos (los que piden que no los represente más) pueden convocar, pueden hacer su movimiento. Yo voy, pero no como dirigente, para ver si a como roncan duermen”.
Aunque el movimiento se disipó en su totalidad en menos de siete horas. Vargas aseguró a quienes critican que “esto no implica que ellos (los que hablan de la decisión) tengan conocimiento intrínseco (de lo acordado)”.
“Siempre que pasa un partido todos son jugadores. El que quiera que Rubén Vargas no lo represente, que me lo diga y que se vaya”, agregó el líder gremial.
El taxista tampoco titubeó en dispararles a los autobuseros que le dieron el apoyo al movimiento, pero que no detuvieron funciones.
“Los autobuseros toda la vida han sido así: ellos como son ricachones no se juntan con nosotros los limpios. (…) Ellos no son leales”, declaró.
¿Y GILBERTH?
La atención de todos los medios de comunicación estuvo en el paro, cámaras de todo tipo, unidades móviles estuvieron transmitiendo en distintos puntos. Sin embargo en ninguna se vio al dirigente Gilberth Ureña. La pregunta del millón fue: ¿Y Gilberth?
El Periódico de más Venta en Costa Rica le consultó directamente a Ureña cuál fue el sector en el que se mantuvo durante la manifestación y la respuesta fue: “Bueno, le voy a decir, ya no me pueden arrestar. Yo coordiné el sector de la Ruta 32-Tibás”.
Las declaraciones hacen que las dudas afloren, puesto que DIARIO EXTRA realizó un recorrido en la zona, pero lo más que logró divisar fue una agrupación de unos 15 taxis en las cercanías del puente del Saprissa.
Fue en un debate entre Ureña y el ministro de Comunicación, Mauricio Herrera, por Canal 13 que se le vio después de la manifestación.