Pescan contrabandistas de comida y licor

Las fuerzas policiales les dieron un nuevo golpe a las organizaciones dedicadas al contrabando.  En el corazón de la capital cayó una dedicada a la comercialización ilegal de cigarrillos y licor; mientras que Pital de San Carlos se desarticuló otra que traficaba artículos de aseo personal y comestibles. La operación en San José se efectuó […]

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Las fuerzas policiales les dieron un nuevo golpe a las organizaciones dedicadas al contrabando. 

En el corazón de la capital cayó una dedicada a la comercialización ilegal de cigarrillos y licor; mientras que Pital de San Carlos se desarticuló otra que traficaba artículos de aseo personal y comestibles.

La operación en San José se efectuó en horas de la mañana de este jueves, cuando la Policía Municipal le dio la señal de alto a un vehículo que hizo caso omiso, por lo que se le dio seguimiento hasta detenerlo.

Una vez estacionado se procedió a hacer el llamado a los oficiales de la Policía de Control Fiscal (PCF) para que realizaran la revisión del automotor.

En el interior encontraron 13 cajas que contenían cigarrillos de contrabando Fisher, para un total de 130.000 unidades. Además, detectaron 450 pachas de guaro Kosako, la factura que el chofer aportó es de una licorera que no está inscrita ante el Órgano Nacional de Valoración y Verificación Aduanera.

Irving Malespín, director de la PCF, brindó detalles de la operación.

“De momento no hemos comprobado que sea del licor que ha generado muertes, más sin embargo se le van a hacer las pruebas. Lo que el detenido dice es que la carga la obtuvo de una licorera que no está inscrita”, explicó.

Al chofer no se le iba a detener porque lo decomisado no alcanzaba el umbral del precio de la mercadería, sin embargo sí debe enfrentar la ley por desobediencia a la autoridad e irrespetar la señal de alto.

SAN CARLOS

 

En la Zona Norte, la PCF y la Fuerza Pública capturaron a un sujeto de apellido Bello, vecino de Barrio Cuba en San José, y a un guatemalteco de apellido Gálvez, vecino de Alajuela, que viajaban a bordo de una buseta. 

Se informó que transportaban 6 cajas de sopas, 60 docenas de desodorantes, 31 cajas de pasta dental, 222 cajas de consomés y varias cajas de crema y pastas.

El valor del cargamento ronda los 4 millones de colones, según mencionaron las autoridades.

Inicialmente se sospecha que los productos iban hacia un supermercado en San José, se presume que la mercadería entró a Costa Rica por el sector fronterizo de Boca del Río San Carlos, proveniente de Nicaragua de forma ilegal.