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Una reducción de más de ¢8.973 millones tendría el Ministerio de Educación Pública (MEP) en caso de que se aprueben los ajustes incluidos en el proyecto de presupuesto extraordinario para 2026.
Los recursos corresponden a diferentes programas y partidas, entre ellos tecnología educativa, infraestructura, transporte estudiantil y alimentación en centros educativos.
Uno de los principales recortes está en el programa de Tecnología Educativa, que registra una reducción de ¢3.648 millones.
Parte de estos recursos estaba destinada a servicios de conectividad y redes internas, mientras que otros montos correspondían a equipos y proyectos tecnológicos, según el documento presentado por el ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves.
La exviceministra académica, Rocío Solís, señaló que los ajustes deben generar una discusión sobre el financiamiento de la educación pública y el impacto que podrían tener en programas dirigidos a los estudiantes.
“Los recortes en educación nos tienen que llamar a la reflexión y saber muy bien que nosotros siempre, como país, apostamos a la educación. Siempre pensamos que la educación era una inversión, no un gasto”, afirmó Solís.
En tecnología, el recorte incluye ¢1.623,7 millones de la partida de servicios.
También se rebajan ¢2.024,3 millones destinados a la adquisición de tarjetas sensoriales de computación física, kits de robótica y computadoras portátiles con accesorios y licencias de software.
El proyecto contempla una reducción de ¢1.747,3 millones en el programa de Infraestructura y Equipamiento. La mayor parte corresponde a ¢1.744,8 millones destinados a proyectos de construcción de infraestructura educativa a nivel nacional.
Además, otros ¢400 millones se rebajan del programa Gestión y Evaluación de la Calidad. Estos recursos habían sido presupuestados para la aplicación de pruebas en línea, entre ellas las Pruebas Nacionales.
Solís también relacionó la discusión presupuestaria con las condiciones de infraestructura que mantienen algunos centros educativos.
“Si hoy vemos cómo todavía hay escuelas que tienen estos servicios sanitarios de letrina, ¿cómo es posible que en pleno 2026 pongamos a nuestros niños y nuestros jóvenes en un riesgo donde la calidad de la educación se ve menguada?”.
Los Programas de Equidad tendrían una reducción de ¢380,1 millones. De ese monto, ¢363,6 millones corresponden al servicio de transporte estudiantil, cuya contratación se encuentra en la etapa de apertura y análisis de ofertas y está prevista para iniciar a finales de noviembre.
Además, se recortan ¢14 millones en transferencias a las Juntas de Educación. Estos recursos estaban previstos para diez nuevos centros educativos, pero serán financiados con recursos ordinarios durante 2027.
También se indica que las necesidades de insumos para proyectos de huertas escolares del Programa de Alimentación y Nutrición del Escolar y del Adolescente (Panea) ya fueron cubiertas.
A esto se suman ¢2,5 millones menos en transferencias de capital destinadas a la compra de maquinaria, equipo e infraestructura agrícola y pecuaria para proyectos de huertas estudiantiles.
Por otra parte, los ¢370 millones adicionales corresponden a recursos asociados con 100 plazas vacantes durante el primer semestre de 2026.