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La problemática de la solidez del régimen de Invalidez, Vejez y Muerte de la Caja, las inversiones y la autonomía de esa institución son algunos de los principales temas que abordaron los miembros de la la Asociación Nacional de Asegurados de la Caja Costarricense de Seguro Social durante una visita a DIARIO EXTRA.
Walter Muñoz, Alberto Napoleón González y Claro González, miembros de esa organización,se reunieron con Iary Gómez, directora del Grupo Extra, y Sandra Cordero, asistente de dirección de DIARIO EXTRA. En esta edición les ofrecemos un extracto de esa conversación.
¿Cuál es el objetivo de la organización que ustedes dirigen?
Walter Muñoz: – La Asociación Nacional de Asegurados de la Caja Costarricense de Seguro Social tiene cuatro años. Hemos tratado de reunir al mayor número de asegurados con el objetivo de proponer mejoras a la calidad del servicio de la Caja en el régimen de salud y defender el de pensiones. Quienes se quieran afiliarse pueden enviar la solicitud a [email protected] o [email protected]. Lo primero que hicimos fue proponer un referéndum sobre la autonomía de la Caja, recogimos las firmas pero no pudimos entregarlas porque se limitó el periodo a solo 9 meses. Hemos comenzado a presentar ahora una acción de inconstitucionalidad contra el referéndum legislativo, donde el tiempo es mayor para realizarlo, cuatro años. Eso porque el referéndum del pueblo, el soberano, es tan limitado a solo 9 meses, lo que crea una imposibilidad a que se haga. Se hizo en la época electoral y les prohibieron ir a los centros de trabajo.
¿Cuáles son sus preocupaciones?
– Hemos estado muy preocupados por el futuro, por un lado, por el régimen de salud. La calidad de atención, la rapidez y la oportunidad que tienen los asegurados de ser atendidos y en el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (pensiones), es una preocupación de cómo están las finanzas. Desde el 2001 en un informe legislativo habíamos advertido que no era sostenible y ahora en febrero de este año se decía que iba a aparecer un nuevo informe actuarial del régimen de pensiones. En medio de estos dos informes, el legislativo del 2001 y el de febrero de este año, que todavía la Caja no ha dado a conocer, se han dicho dos cosas diametralmente opuestas. Uno de la CCSS que el régimen es sostenible hasta el 2037 y por otro lado la Superintendencia de Pensiones que habla que no, que el dinero de las pensiones se iba a consumir más rápido y que iba a quebrar en el 2017, dentro de dos años.
¿Ante eso qué hacer?
– Queremos hacer un llamado a que el tema debe ser discutido públicamente para conocer cuál es la realidad de las pensiones de la Caja. Los dueños del régimen somos los asegurados que cotizamos, por lo que todos debemos opinar y conocer cuál es la realidad. Tenemos que advertir que este régimen para que sea sostenible debe tener buenas inversiones. Pero ¿qué es lo que está pasando? Por un lado todos sabemos que lo que hay de afiliados al régimen son 1,4 millones, no todos los asegurados son cotizantes.
¿Cuáles datos hay que tomar en cuenta?
– En junio del 2014 más o menos 214 mil personas se pensionaron, de las cuales 95 mil por vejez y 118 mil por invalidez y muerte. Si a esto agregamos que de las utilidades de la Caja en el primer trimestre del 2014 los aportes crecieron un 2,1% y los egresos un 12%, así se demuestra que se está gastando 10 veces más rápido el dinero del fondo. Al mismo tiempo la Caja tomó de los intereses del fondo ¢40 mil millones para pagar a los pensionados. Se han comido las reservas. Así el dinero duraría solo tres años. Entonces no hemos estado de acuerdo en las inversiones que se hacen de los recursos de ese régimen. Hay inversiones que no son sanas. Había inversiones en un fideicomiso bancario que no generaban.
¿Cómo se ha manejado el asunto?
– La ciudadanía no sabe qué se hace con ese dinero porque el actuario de la Caja no es independiente de la junta directiva. Si lo fuera podría publicar anualmente un informe de todo lo actuado y cómo está la situación. Ahora tenemos nuevos elementos que considerar que inciden directamente en la sostenibilidad del régimen de pensiones, como es el desempleo, que está creciendo. Esas personas es gente que ya no cotiza.
¿Qué otros aspectos hay que tomar en cuenta?
– Por cada persona pensionada tiene que haber al menos 7 que estén activas y cotizando, lo cual ahora no es cierto porque el desempleo es muy grande. Adicionalmente las pensiones por invalidez han aumentado más de lo normal, al no haber una política pública de salud hemos venido viendo más diabéticos complicados, hipertensos y accidentes de tránsito. No tenemos claro cuántas pensiones por invalidez se han otorgado y dejan de cotizar. Sin mucha matemática está muy claro que el régimen no es sostenible. El sistema costarricense de Invalidez, Vejez y Muertes es único en el mundo, está basado en la solidaridad pero no es suficiente cuando la parte financiera no alcanza y desde ese punto de vista creemos que es necesaria la participación en la administración de los propios dueños, que son los asegurados.
¿Se imaginan cuál es la realidad?
– Esa es precisamente nuestra gran preocupación. Cuál es la realidad, cuántos miles de millones se han invertido de manera anómala y no han dado los dividendos necesarios, todo porque no ha habido una fiscalización real de ninguna organización. Esto es tan así que hay dos posiciones completamente opuestas. Desde hace 15 años se decía que no era sostenible y en esos momentos se decía que había dos soluciones: aumento en la cuota y aumento en la edad de retiro. En esta última como médico estoy completamente opuesto porque hay un deterioro en la salud de los costarricenses que seguramente no alcancen muchos la edad de la pensión. Han aumentado mucho las enfermedades crónicas. Eso de 80 años en expectativa de vida no es del todo cierto para las futuras generaciones, es cierto para la generación actual.
¿Cuál sería una solución?
– Tenemos que comenzar a hacer propuestas para que los regímenes de pensiones con cargo al presupuesto nacional, que al fin y al cabo todos pagamos con impuestos, estén juntos. Ese es el caso de Inglaterra, que hay un solo régimen de pensiones y se acabó. Así se administra de una manera más eficiente porque lo que puede pasar con el régimen de pensiones es lo que está pasando con el sistema de salud. Cuando se diga que no tiene sostenibilidad, las empresas de pensiones privadas van a proliferar y van a generar jugosas ganancias para ellas.
¿Cómo lo percibe la población?
– Hay una especie de frustración de parte de la población joven de que si el aporte al régimen de Invalidez, Vejez y Muerte se va a convertir al final de su vida en una pensión por la inseguridad de las inversiones. La gente en su gran mayoría ignora si cuando le toque pensionarse va a haber dinero para pagarle porque cada día se pensiona más gente y hay un estancamiento en el número de contribuyentes que tiene que ver con el desempleo, que no camina. De hecho, en la administración anterior se tomó dinero del régimen de pensiones para el sistema de salud, con eso también fue desfinanciado, por lo que el asunto fue llevado al Ministerio Público. Con eso no solamente se tomó dinero de las reservas sino del fondo como tal para poder decir que la Caja estaba sana y no tenía problemas financieros.
¿Qué los alarma?
Alberto Napoleón: – Hay una situación importantísima. Estamos alarmados porque los usuarios ignoran lo que está ocurriendo, solo piensan que están aportando y cuando se jubilen van a tener tanto dinero de pensión, solo que no saben que es muy posible que cuando se pensionen no haya dinero con qué pagarles. Ustedes deben saber lo que pasó con la Gerencia de Pensiones. La Caja tomó dinero para prestarlo sobre hipotecas, ahí hubo un gran desfase con los dineros porque se perdió mucha plata, la gente no pagó. El servicio de la Caja no es financiero, no tiene por qué andar prestando dinero. El gobierno anterior, lo tenemos documentado, hizo cosas increíbles. Recordemos que se debe presentar el presupuesto, pero fue desviado para pagos de planillas de puestos innecesarios, creados para cumplir compromisos políticos. Entonces se quitó dinero para las emergencias médicas y se le quitó a Invalidez, Vejez y Muerte. En síntesis, el régimen está completamente descapitalizado porque los últimos gobiernos han malinterpretado las leyes y han hecho con la Caja lo que han querido.
¿Cómo se han manejado las inversiones?
Walter Muñoz: – Las inversiones del dinero del régimen de Invalidez, Vejez y Muerte no son de conocimiento del público porque al final los números no calzan. Debemos conocer el nivel de las reservas. La pregunta más importante que debemos hacernos es ¿cuántos pensionados habrá en los próximos años? ¿Cuántos trabajadores inactivos tendremos más de esos 1,4 millones? ¿Cuántos van a quedar desempleados y dejarán de cotizar? Si existe la posibilidad de una reforma a las inversiones, de tal manera que le den sostenibilidad al sistema, esas decisiones no debe tomarlas solo una junta directiva nombrada a dedo por el gobierno, lo cual ya está violentando la autonomía de la Caja, que vamos a hacer que se respete mediante un recurso de amparo.