Península de Osa: un buen laboratorio para la generación de empleos y bienestar con enfoque territor

La administración del señor presidente Carlos Alvarado promete en uno de sus ejes de gobierno “la generación de empleo y el bienestar con el enfoque territorial”, lo que sin duda necesitan muchos territorios a lo largo y ancho del país, entre ellos la Península de Osa, perteneciente a la región Brunca. Esta región Brunca es […]

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La administración del señor presidente Carlos Alvarado promete en uno de sus ejes de gobierno “la generación de empleo y el bienestar con el enfoque territorial”, lo que sin duda necesitan muchos territorios a lo largo y ancho del país, entre ellos la Península de Osa, perteneciente a la región Brunca. Esta región Brunca es la más pobre del país de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), pues tiene un porcentaje de 35,3% de pobres, lo que sin duda lo ubica dentro del radar de este eje y de otros también. 

La Península de Osa que está dentro de esta región, la componen distritos tanto de los municipios de Osa como de Golfito, y ese territorio posee alrededor del 2,5% de la biodiversidad de Costa Rica y del mundo. Así pues, los oseños albergamos al menos la mitad de la biodiversidad de todo el país y nos sentimos muy orgullosos y privilegiados de ello. En esta pequeña península poseemos el maravilloso Parque Nacional de Corcovado, la laguna de Sierpe (un humedal Ramsar, el más grande Centroamérica) y el Parque Piedras Blancas, solo por mencionar los más emblemáticos. Desde este punto de vista somos de los ciudadanos más ricos de Costa Rica y del mundo, con esa cantidad de biodiversidad. 

Lo malo de esto es que esta misma península presenta indicadores socioeconómicos bajos y muy bajos, por ejemplo en el índice de desarrollo social (IDS, 2017) por distrito. Así que hay una contradicción a todas las luces, pues los más ricos en recursos naturales son los más pobres socioeconómicamente hablando. Así que este gobierno tiene la posibilidad de cambiar eso, sobre todo con su enfoque territorial. 

En el pasado reciente se han realizado acciones de los gobiernos de turno, pero han sido insuficientes dado que la situación no ha cambiado tanto como desearíamos los oseños, posiblemente porque esas políticas del Valle Central no hayan entendido bien el territorio oseño y sus características. El turismo principalmente ha sido desde los años 90 el respirador artificial que ayudó a mantenernos vivos, pues como todos saben desde el abandono de la Compañía Bananera a mediados de los años 80, la situación ha sido apremiante para la zona. La implementación del Depósito Libre Comercial de Golfito sirvió para generar algún empleo, especialmente algunas poblaciones urbanas de lugares como el centro de Golfito, Río Claro e incluso del cantón de Corredores, pero a la Península no la tocó esa estrategia. 

No hay fuentes de empleo suficientes para la población y al turismo no le podemos pedir más, es uno de los sectores que más han ayudado a salir adelante a las familias, pero no es suficiente ni nunca será suficiente, por eso es que hay que entender el territorio y generar empleo a partir de las posibilidades endógenas. Es posible salir adelante si las estrategias se hacen tomando en cuenta el enfoque territorial, entender que para generar empleos encadenados al turismo (de todos los tipos, ecoturismo-turismo rural-sol y playa, etc.) hay que dar condiciones de crédito a emprendedores que no tienen tierra a su nombre o laboran menos de 40 horas a la semana, entre otras cosas. Muchos de esos emprendedores no son considerados con los requerimientos tradicionales de los bancos públicos o privados, casualmente por las condiciones antes señaladas. 

En ese sentido, hay que generar espacios para acciones encadenadas a actividades relacionadas con turismo, pero también fuera completamente del sector turístico, la vocación agropecuaria de la zona da para pensar en proyectos productivos diversos. Hay que recordar que el turismo es fundamental en la península, pero no el único sector que generará empleo, además de que no es bueno poner todos los huevos en la misma canasta. 

Para ello es fundamental atender y entender las particularidades de la población y su territorio, no es buena publicidad para nuestro país, que en el mismo lugar donde más hay territorio en conservación sea el más pobre, incluso es contraproducente este escenario. 

La Península de Osa puede ser un excelente laboratorio para la generación de empleo y bienestar con enfoque territorial. ¿Se imagina decirle al mundo que se hizo un experimento de desarrollo con enfoque territorial en el lugar más pobre y que en 4 años se obtuvieron muy buenos resultados?, eso sería un éxito rotundo. Pero sobre todo es una gran oportunidad para devolver la esperanza a los ciudadanos de la región más pobre del país. Los oseños vemos con esperanza ser tomados en cuenta en estrategias de desarrollo que generen bienestar para todos y todas. 

 

*Doctorando en Administración de Empresas y Prospectiva, Universidad Externado de Colombia