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La implementación del sistema ERP-SAP en el Hospital Nacional de Niños (HNN) compromete la continuidad de los servicios hospitalarios, según alertaron las autoridades del centro médico a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
En una nota enviada al gerente médico de la Caja, el director del hospital pediátrico, Carlos Jiménez, presentó un descargo de responsabilidad administrativa y operativa debido a los múltiples riesgos que ya se habían advertido previamente y que hoy se encuentran materializados. Las fallas en el sistema han provocado serias afectaciones logísticas, financieras y clínicas.
Entre los principales problemas destacan los retrasos en la adquisición y entrega de medicamentos, muchos de los cuales no se han registrado en los sistemas ERP-SAP.
“Las limitaciones señaladas exceden la capacidad de resolución local y ponen en riesgo la continuidad de los servicios hospitalarios, la vida de los pacientes además del desgaste físico y mental del personal”, indica el documento.
Además, varios procesos de compra de insumos críticos para laboratorio y hemoderivados están paralizados o en riesgo de vencimiento, lo que ha obligado al hospital a trasladar diariamente componentes al Banco Nacional de Sangre.
En el área administrativa, la situación también es crítica. El pago de facturas se encuentra paralizado, las cajas chicas operan con restricciones, persisten inconsistencias en los inventarios y se reporta la pérdida de reservas presupuestarias por errores en la interfaz con el Sistema Integrado de Compras Públicas (SICOP).
“Proveedores con descontento manifiesto por atraso en pagos, los cuales han advertido que no entregarán insumos o no brindarán servicios hasta tanto la institución no cancele lo que les adeuda”, denuncia Jiménez.
A estos problemas se suman alertas sobre errores de redondeo que afectan la precisión de los datos financieros, lo que compromete el control interno.
No es culpa de los funcionarios
Desde la presidencia ejecutiva de la CCSS se ha insinuado que parte de los errores se deben a la falta de preparación del personal para operar el nuevo sistema.
Sin embargo, las autoridades del HNN rechazan esa tesis. Aseguran que el personal sí está capacitado y que los problemas son estructurales, no atribuibles a los funcionarios.
“Recordamos la responsabilidad de las instancias superiores en la definición de políticas, planificación e implementación tecnológica. Rechazamos categóricamente los señalamientos públicos que adjudican estas afectaciones a supuesta resistencia al cambio por parte de los funcionarios”, responde Jiménez.
También denuncian que el personal enfrenta una sobrecarga operativa significativa debido a la capacitación deficiente previa al arranque del sistema ERP-SAP. La formación fue insuficiente y desorganizada, lo que obligó a muchos a aprender sobre la marcha, sin lineamientos claros de los mandos medios responsables.
Solo pedidos urgentes
En medio del caos que denuncia el Hospital, las autoridades del centro médico han tenido que aplicar medidas drásticas con respecto a los proveedores.
“Solamente se están entregando pedidos urgentes, los cuales se están registrando de forma manual. Es importante mencionar que el Hospital está gestionado su inventario mediante ERP-SAP y el Almacén General en el sistema SIGE”, revelaron.
Un mes para pagar
Pese a los múltiples señalamientos y las amenazas de corte en el suministro de productos y servicios, la presidenta ejecutiva de la Caja, Mónica Taylor, aseguró que el sistema se mantendrá y que las deudas con proveedores empezarán a saldarse hasta finales de agosto.
La noticia generó malestar entre diversos actores del sector salud.
“Deploramos y mantenemos nuestra posición con respecto al tema de los perjuicios que ha generado la implementación abrupta de este sistema tecnológico”, expresó Juan Carlos Durán, asesor en salud de la Asociación Nacional de Empleados Públicos (ANEP).
Según datos oficiales, la Caja mantiene cerca de 3.500 facturas pendientes con 20 proveedores del sector salud, por un monto aproximado de $83 millones (unos ¢41.900 millones al tipo de cambio actual).
Para atender esos compromisos, la institución conformó un equipo de 25 funcionarios de la Gerencia Financiera, dedicados exclusivamente al procesamiento de cuentas por pagar.