
La sección Penal Juvenil del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) allanó dos propiedades en Pavas para buscar dos menores acusados de robo agravado, amenazas agravadas y tentativa de homicidio.
Las denuncias las interpusieron 6 de las víctimas, tres de las cuales se dieron por robo agravado y las otras 3 por la tentativa de homicidio. En este último caso uno de los ofendidos recibió un disparo en la espalda y otra de las personas un plomo de una escopeta de perdigones en la cabeza, por lo que se encuentra en estado vegetativo.
Tras los allanamientos se detuvo a uno de los menores y se le decomisó un revólver 38, así como droga y artículos de dudosa procedencia, algunos robados en otros lugares del país.
Según Rosa Jiménez, jefa de la sección Penal Juvenil, “los allanamientos se dieron en dos propiedades donde había en una siete viviendas y en otra una sola.
Los mismos operaban principalmente en Pavas, en Villa Esperanza, Demasa, cerca del Súper Alfa, por la línea del tren.
Ellos cometían los ilícitos a personas que iban para el trabajo y les quitaban los celulares, billeteras y usaban armas de fuego y armas blancas, de hecho, en otros casos trabajaron junto a otros 6 compinches”.
Los güilas presuntamente operan dentro de grupos criminales de la zona, que los reclutan y son usados por estas bandas para cometer los ilícitos. El detenido tiene 16 años y el que escapó 17.
Estos delincuentes fueron identificados por las víctimas tras una serie de reconocimientos, pero las autoridades todavía están tras la pista del resto de la banda que en apariencia tiene a otros menores y mayores de edad trabajando.
LO AMENAZAN PARA
QUE NO DENUNCIE
Jiménez explicó que estos tipos son conocidos por una de las víctimas, la cual después de cometido el atraco, se fue al OIJ a poner la denuncia y al enterarse de lo ocurrido los dos sospechosos le enviaron amenazas de que la quitara o sufriría las consecuencias. De ahí que las autoridades los ven como sujetos altamente peligrosos.
Incluso las personas que resultan heridas por arma de fuego responden a los apellidos de Mayorga Beita y Torres, donde el primero fue alcanzado por el disparo simplemente porque los mocosos le tiraban en ese momento a cuanto carro pasaba y en uno alcanzaron a Mayorga que terminó en estado vegetativo.
Estos hechos ocurrieron desde finales del 2015 a la fecha y los judiciales se centran en dar con el paradero de los demás sospechosos.
Se sabe que el detenido este viernes en Pavas es el presunto responsable de las tentativas de homicidio y el que escapó de los robos agravados.
La escopeta con la que cometieron la tentativa no fue localizada y el detenido quedó a las órdenes de la fiscalía para determinar su situación jurídica.