
La Policía de Control de Drogas (PCD) intervino el martes a una narcofamilia que se dedicaba a la venta y distribución de drogas en la zona conocida como el “callejón de la puñalada”, ubicada en el cantón central de la provincia de Heredia, al costado oeste del antiguo hospital.
La PCD detuvo a los miembros de esta agrupación criminal, un hombre de apellido Ramírez, sin antecedentes, y a su hijo, con el mismo apellido Ramírez, con expediente judicial por tentativa de homicidio, portación ilícita de arma permitida, uso de documento falso, agresión con arma y tenencia de drogas.
Además, se detuvo a otro sujeto, de igual forma, apellidado Ramírez, sin antecedentes.
Producto de los allanamientos, se decomisaron:
Según las autoridades, esta narcoestructura ya había sido intervenida en marzo del año pasado, en donde se detuvo a siete personas. Sin embargo, el grupo continuó con nuevos integrantes, todos familiares entre sí, y continuaron con actividad ilícita, por lo que nuevamente la PCD intervino y allanaron tres casas y un búnker, así como otra vivienda ubicada en Santa Bárbara en la misma provincia, relacionadas con la investigación.
Según información policial, la zona es complicada e insegura, debido a la gran cantidad de personas que ingresan a comprar y consumir estupefacientes. Esto generó peleas, asaltos y hurtos que ameritaron la intervención policial por segunda vez.
El operativo estuvo apoyado por la Dirección de Inteligencia y Análisis Criminal (DIAC) y la Fuerza Pública. A los sospechosos les impusieron tres meses de prisión preventiva.

