
Los militantes del Partido Liberal Progresista aún no definen si presentarán un postulante a la presidencia de la República para la contienda de 2018.
Eliécer Feingzaig, quien preside esta agrupación política, asegura que no quieren lanzarse al ruedo y en caso de ganar, liderar el país en las condiciones que lo hizo el actual gobierno.
“El hecho de ser un partido nuevo, uno tiene que ser responsable a la hora de tomar una decisión de esas y si se llega a dar el caso de que ganemos si vamos a tener con quién gobernar, poder hacer un buen gobierno y no lo que le pasó a este gobierno al principio, que era dos años dando tumbos hasta que finalmente medio aprendieron a hacer las cosas.
Hay diferentes factores que se deben analizar, en eso estamos. En el partido en este momento hay un debate muy activo de gente que dice que sí hay que hacerlo, de gente que cree que no, y bueno, eso se dilucidará en una eventual asamblea”, declaró el economista y ex viceministro de Transportes.
Para Feingzaig el Partido Movimiento Libertario, con el cual comparten ideología, no representa su foco de competencia ante un escenario que de solo compitan por candidatos a diputados.
“Yo creo que si uno se mete en el ruedo, contrincantes son todos, no solo el Movimiento Libertario, de hecho para mí es más importante poder quitarles votos a todos los demás partidos, poder convencer a la gente que las ideas que tenemos son las mejores para el país y no mantenernos como un partido que le está robando votantes a otro de un nicho parecido”, explicó.
Además resalta cuáles son los elementos que los diferencian de los libertarios, pues se niegan a respaldar a su eventual postulante presidencial, ni al de ninguna otra agrupación política.
“Hemos hecho una lucha muy clara contra toda clase de privilegios y preventas, no solo en el sector público; hemos levantado la voz muy fuertemente contra los arreglos monopolísticos u oligopolisticos en sectores que son cruciales para la economía, como son los de la industria alimentaria, de la canasta básica, de la industria de la construcción.
Entendemos que el liberalismo lo que quiere decir es que hay que buscar reglas parejas para todo el mundo. Costa Rica tiene ciertas reglas para algunos grupos favorecidos, que usualmente son los que financian las campañas de los partidos tradicionales, y después otras reglas más complejas para la gente común, el pequeño y mediano empresario, para la gente que la pulsea, que hace negocios, que nunca la tiene tan fácil”, criticó.
El Partido Liberal Progresista celebrará sus asambleas a finales de julio a fin de definir los criterios de paridad y equidad de género para los postulantes a diputado y la discusión sobre la candidatura presidencial.