
El crimen de Angie Paola Salazar Caamaño y su esposo Didier Artavia Monge empieza a arrojar los primeros datos, pese a que los familiares aseguran no saber mucho de lo sucedido dentro de un carro que viajaba por Cuatro Reinas de Tibás.
La pareja fue ultimada de al menos 17 balazos de un arma calibre 9 mm que llevaba un hombre en el asiento trasero del Hyundai Tucson placas RSD210, que se dirigía a una reunión pactada con un sujeto que aún no se sabe quién es.
Fuentes confidenciales aseguraron a DIARIO EXTRA, que Artavia estaba empezando sus vínculos con el narcotráfico, a pesar de que no cuenta con antecedentes ni el Organismo de Investigación Judicial lo liga con nada.
Según las autoridades, ambas personas portaban sus teléfonos celulares que serán revisados por los expertos del Complejo de Ciencias Forenses para establecer las últimas comunicaciones y así determinar si les pusieron una trampa para que los ejecutaran.
No se descarta que Artavia tenga alguna cercanía con un sujeto conocido en la zona de León XIII como Manzanita, a quien la policía liga con transacciones de drogas por lo que han hecho varios allanamientos.
De igual forma, la policía judicial mencionó que por el momento no está relacionando este doble crimen con el que sucedió semanas atrás con otra pareja de colombianos ejecutados en un vehículo a tan solo 500 metros
La garganta profunda añadió que las personas que están en la mira de los sicarios son sacadas de León XIII y ultimadas en la comunidad cercana de Cuatro Reinas de Tibás, situación que preocuapa a los vecinos.
Salazar de 22 años era propietaria de un salón de belleza y tenía alrededor de 4 años de ser pareja de Artavia, con quien tenía un hijo.