
El Patronato Nacional de la Infancia (PANI) respondió al anuncio de la Defensoría de los Habitantes sobre un ciclo de inspecciones en diversos albergues de la entidad.
Durante estas visitas, la Defensoría indicó que se detectaron fallas en la Dirección Regional Chorotega, incluyendo supuestos problemas eléctricos, hacinamiento, inestabilidad del terreno e incumplimiento de la Ley 7600, lo que representaría un presunto riesgo inminente para los menores y sus cuidadores.
Ante esto, el PANI informó que, con el fin de elevar los estándares de infraestructura y acatar las disposiciones del Ministerio de Salud, se decidió trasladar temporalmente a la población de Chorotega a un nuevo espacio físico.
La institución aseguró que, aunque cambiaron de sede, el albergue mantiene su funcionamiento habitual, su personal y todos los protocolos de atención mientras se define la ruta de mejoras permanentes para el edificio anterior.
Además de los temas de infraestructura, el PANI reportó un incidente de violencia ocurrido el pasado 9 de marzo en el albergue transitorio de Naranjo, especializado en adolescentes mujeres.
Según la institución, el evento involucró agresiones entre las jóvenes y hacia una Asistente de Servicios Infantiles (ASIS), lo que requirió la intervención de la Fuerza Pública y la presentación de una denuncia ante la Fiscalía Penal Juvenil para controlar la situación.
Para fortalecer la atención integral, el Patronato anunció una gestión de recurso humano que incluye la creación de más de 500 plazas de ASIS en los próximos cuatro años.
Mientras tanto, la Defensoría informó que seguirá con su cronograma de supervisión en zonas como Guácimo, Desamparados, Puriscal y Heredia, al tiempo que el PANI prepara el informe técnico correspondiente para responder formalmente a los requerimientos de la entidad defensora.
