País pierde ¢500 millones diarios por cierres de la 32

Cámara de Exportadores señala afectación al comercio

Costa Rica enfrenta pérdidas diarias que rondan los ¢500 millones diarios debido a los constantes cierres de la Ruta Nacional 32, un impacto económico equivalente al salario mensual de alrededor de 1300 empleados. 

Así lo advirtió la Cámara Costarricense de Exportadores (Crecex), debido a la problemática relacionada con la prohibición del paso, el congestionamiento vial y los riesgos a la vida que implica esta vía; por lo que posicionan a la carretera 32 como uno de los mayores problemas del país.

La afectación económica se dispara debido a la función estratégica de la Ruta 32, la cual es considerada un corredor logístico muy importante, prácticamente el principal para el comercio exterior costarricense ya que la 32 es la principal ruta hacia el puerto de Limón.

“Recordemos que limón principalmente se exporta, En APM el 80% del volumen de los cargamentos es exportación y el 20% de importación; entonces si se ven afectadas las exportaciones definitiva y principalmente, pero el 20% de esa importación es un volumen bastante considerado”, detalló Rodnney Salazar, presidente de Crecex.

Según la cámara, esta ruta es la vía por donde sale la mayor parte de las exportaciones del país con destino a Europa, la costa este de los Estados Unidos y la costa este de toda América Latina, por lo que el hecho de no poder garantizar la operatividad de la ruta resulta en pérdidas económicas por cierres postergados de la carretera.

Ante este escenario de interés público, las autoridades de infraestructura y transporte han detallado el plan que mantienen para solucionar esta problemática. 

Como parte de la respuesta, se ha destinado una inversión considerable a través del Programa de Emergencia para la Reconstrucción Integral y Resiliente de Infraestructura (Proeri), de poco más de $30 millones que han sido asignados para atender los puntos críticos de la vía. 

Esta inversión tiene la finalidad no solo de garantizar la seguridad del usuario, sino también de asegurar al país que se evitarán futuras pérdidas económicas por los cierres.

“Hay que atender los puntos críticos y garantizar al usuario, no solo seguridad, sino garantizar al país que no vamos a tener pérdidas económicas por cierres postergados de la carretera como estamos teniendo ahora, que es muy lamentable, sin embargo, es un tema de interés público”, relató Efraím Zeledón, ministro de Obras Públicas y Transportes (MOPT).

Entre las soluciones técnicas que se están estudiando se encuentra la colocación de sistemas de manejo de aguas, esto con el objetivo de evitar que la tierra aledaña a la carretera se falsee y que el material caiga sobre la vía. 

Las autoridades también evalúan la posibilidad de colocar túneles falsos en sitios muy específicos; sin embargo, desde el MOPT y el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) se enfatiza que esta es solo una de las tantas obras que se pueden realizar, ya que se debe considerar la situación integral y las condiciones que manejan actualmente en la ruta. 

“En muchas ocasiones, la solución requerida no se centra en un tramo completo de montaña que se desliza, sino en controlar la caída de la montaña en puntos muy específicos para que el usuario pueda transitar con normalidad”, comentó Mauricio Sojo, director del Conavi.

Las primeras obras de intervención para ejecutar este plan y mitigar las pérdidas económicas están programadas para iniciar en el primer trimestre del próximo año.