
El pago electrónico en buses iniciará en el primer semestre del año 2022. Se espera arrancar en febrero con rutas fuera de la Gran Área Metropolitana, no obstante, para abril se extendería a rutas que son parte del proceso de sectorización.
En este momento, el Consejo de Transporte Público (CTP) y la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) están definiendo cuáles empresas podrían ser las candidatas para iniciar con el plan piloto.
Se menciona a Paracito, Santo Domingo de Heredia, Pavas y Escazú, como las posibles rutas en donde arrancaría el plan piloto de sectorización, según información en poder del Ministerio de Obras Públicas y Transportes.
El modelo operativo de la sectorización establece que en un sector existen rutas troncales, las cuales atraviesan longitudinalmente los sectores, por lo general, rumbo al Centro de San José, y rutas alimentadoras, las cuales movilizan a los usuarios de los barrios a un punto de conexión donde pasa la troncal, en esos puntos de conexión los pasajeros deben realizar un transbordo.
En este momento se valora una tarifa integrada, es decir que se realizaría una marca electrónica en la ruta alimentadora al bus y luego también en la troncal, generándose un único cobro.
Bolaños contó que se definió empezar la operación con empresas de un tamaño promedio en la industria, idealmente cinco empresas de menos de 25 buses. El 80 % tiene a lo sumo 20 unidades.
PASAJES MÁS CAROS
Silvia Bolaños, directora ejecutiva de la Cámara Nacional de Transportes (Canatrans), no descartó que el precio de los pasajes vaya a subir debido a que los costos de implementación distan mucho de los del tren.
“Costa Rica tiene un sistema de costos en la fijación del pasaje, esto significa que cualquier costo adicional debe considerarse dentro de la fijación de la tarifa, muy probablemente, al no existir ningún tipo de subsidio, cualquier costo que se le sume a la tarifa va representar un incremento”, manifestó ante una consulta de DIARIO EXTRA.
No obstante, acotó que en el cálculo de la tarifa existen muchos componentes que en un momento determinado pueden subir o bajar la tarifa, según las condiciones de los mercados que influyen sobre el transporte público en el momento específico.
“Es cierto también, que el equipamiento y el procesamiento del sistema de pagos electrónico acarrea costos, no muy diferentes al resto de costos que asume el empresario por brindar el servicio”, comentó.
EFECTIVO NO SE PUEDE
ELIMINAR DE UN DÍA PARA OTRO
Bolaños dijo que, aunque el deseo es que el pago electrónico se establezca en el menor tiempo posible, son conscientes de que existe una cultura de pago y unos hábitos que no se van a poder cambiar de la noche a la mañana.
“La práctica internacional y, en general, las buenas prácticas, nos indican que las personas van abandonando paulatinamente el pago en efectivo si encuentra incentivos para hacerlo, esto es, si el pago electrónico se identifica como más cómodo, más barato y más seguro”, acotó.
Al inicio de la operación del pago electrónico, el adulto mayor no tendrá ningún problema en sus viajes, estos usuarios se seguirán identificando como hasta la fecha y podrán disfrutar del beneficio que han tenido hasta ahora, explicó Bolaños.