
La familia de William Sean Creighton Kopko desembolsó aproximadamente ¢550 millones como pago para que lo liberaran luego de recibir llamadas extorsivas del grupo criminal que lo privó de libertad.
DIARIO EXTRA tuvo acceso a ese dato por medio del expediente en que se exponen los detalles de la investigación para detener a la banda que atacó al empresario al salir de las oficinas de su compañía en San Pedro de Montes de Oca durante setiembre de 2018.
Pese a que la cantidad de dinero pagada es muy alta, en el documento judicial se confirma que el clan delictivo en un inicio solicitó $5 millones (casi ¢2.800 millones), pero sus elevadas peticiones no fueron complacidas.
A pesar de eso acudieron a la extorsión para sacar una tajada grande de la fortuna del estadounidense por medio de su esposa, a quien contactaron en todo momento con llamadas a su celular.
El expediente explica que era un hombre hablando en inglés el encargado de hacer las negociaciones con la cónyuge de la víctima, previo a eso hubo detalles que la hicieron sospechar que algo malo pasaba.
“Al ser aproximadamente las 21:55 horas fue la última comunicación que tuvo con su esposo, sin embargo le dejó de contestar de manera abrupta, comportamiento que no es habitual en él, incluso verificó y tenía como última conexión las 22:00 horas del 24 de septiembre, asimismo le envió un mensaje
mediante WhatsApp a las 22:11 horas, no obstante dichos mensajes no le llegaron, por lo cual intentó llamarlo mediante la misma aplicación de redes sociales, pero no le contestó”, destaca.
LARGA MADRUGADA
En la madrugada fue cuando empezaron los contactos directos, pues a las 2 a.m. el “negociador” de los delincuentes sostiene la primera conversación con ella.
“La persona le remitió un audio en el cual se escuchaba a su esposo William dialogando en idioma inglés, en dicho audio le mencionó que había sido capturado por varias personas, lo cuales estaban enojados con él, además de solicitarle que depositara la suma cinco millones de dólares en una cuenta en bitcoins que le iban a mandar, luego le solicitó que no contactara a nadie más, siendo que, ante la confirmación de que su esposo se encontraba secuestrado por varias personas y solicitaban dinero a cambio de su liberación, comenzó a contactar a ‘Becky’ Chaves (gerente de operaciones del sportbook del gringo, a quien contactaron primero) para que entregara dinero”, indica el expediente.
Posteriormente se comunicó con la esposa del ofendido, así como con el cuñado para dar un ultimátum, ya que no se estaban atendiendo sus pretensiones.
“El mismo sujeto le solicitaba que dialogara con Becky para que entregara el dinero, ya que ella no se lo estaba tomando en serio, dicho sujeto le indicó que a él lo habían contratado para matar a su esposo, ya que en apariencia William se había robado cinco millones de dólares, luego cambió la versión y le indicó que eran dos millones quinientos mil dólares, la agraviada le relató que ella no tenía esa cantidad de dinero, a lo cual el sujeto le comentó que él sabía que la de la plata no era ella, debido a que Rebeca Chaves es quien maneja el dinero de la empresa”, destaca el texto.
Pero eso no fue suficiente para los hampones, quienes se fueron directamente con amenazas a la familia indicando que conocían a los hijos de ambos con el objetivo de agilizar el pago.
En medio de la desesperación la mujer pidió alguna señal para saber si su esposo estaba bien antes de hacer alguna transacción y pasadas las 3 a.m. recibió un audio de Tony con que se probaba que estaba vivo.
En esa llamada los secuestradores mencionaron que una vez que se hiciera el pago del rescate ellos lo iban a liberar en Jacó, pero su mujer les suplicó que no por el riesgo que podía pasar en ese lugar, a lo que los delincuentes respondieron que lo llevarían a Herradura donde el ofendido tiene un apartamento y le darían un teléfono con una línea desechable para que pudiera comunicarle cuándo recogerlo.
PAGOS EN BITCOINS
Una vez que llegaron a un acuerdo en cuanto a montos, los cacos pidieron que se hiciera el pago mediante bitcoins, para lo cual facilitaron tres billeteras virtuales o direcciones web donde depositar la millonada.
Bitcoins es una moneda virtual, conocida como criptomoneda operada por un sistema descentralizado, sin control ni respaldo de un gobierno o banco central, por lo que sus transacciones no necesitan de intermediarios centralizados.
En el mismo documento de la investigación se destaca que para esta moneda “no existe regulación alguna por un ente financiero, como si lo es el dólar o el euro, por lo que se dificulta la trazabilidad de dicha criptomoneda, además debido al anonimato con el cual se manejan las billeteras virtuales puede ser utilizada para cometer ilícitos, ya que dicha billetera virtual se presenta en forma de caracteres”.
Todos estos elementos hacen al bitcoin apetecible para muchas personas que se encuentran operando sus negocios bajo la ilegalidad.
Según el expediente se hizo un primer pago de 15,75 bitcoins, lo que equivale a $100.118 (¢58 millones aproximadamente), el segundo fue de 27,64 bitcoins que al cambiar a moneda regular significan $170.000 (más de ¢98 millones) y la última fue de 104,99 bitcoins, equivalente a $629.000 (¢564 millones aproximadamente, para un total de $950.800 (¢550 millones).
“Luego de entregar la suma de novecientos cincuenta mil dólares en bitcoins, de los cuales su hermano aportó cien mil dólares, dicho pago se entregó en varios tractos, siendo que en todo momento el sujeto estuvo monitoreando la cartera, justo después de haber recibido el pago de los bitcoins, le remitieron una fotografía de su esposo y Rebeca que se habían tomado en una fiesta de la empresa, agregando el sospechoso que Rebeca estaba involucrada en los robos de la empresa junto a William, además en una llamada en WhatsApp el sujeto le comenzó a referir que William estuvo acompañado de otra femenina en esa fiesta de la empresa el día 28 de agosto (2018) e incluso dentro del vehículo marca Porsche conversó con ella y le mencionó que tenía mucho dinero guardado, agregando el sospechoso que le había colocado micrófonos en el automotor y también en la oficina”, muestra la documentación judicial.
NUNCA LO SOLTARON
Después del pago el secuestrador le dijo a la mujer que “le llevaría comida y agua a William, además de ayudarle a limpiarse, ya que estaba muy tomado y vomitó su propia camisa, siendo que cuando llegara a la casa de habitación en la cual se encontraba William la iban a volver a llamar para explicarle cómo iba a ser la liberación, luego de eso no volvió a recibir comunicación, a lo cual la última conexión del número sospechoso aparece a las 03:43 horas del 25 de septiembre”.
Esto sucedió luego de que los antisociales tuvieron contacto con el cuñado del agraviado, con quien los hampones se negaban a hablar mediante llamada porque dijeron que únicamente lo harían con la cónyuge, luego de eso no tuvieron más contacto.