
Óscar Arias Sánchez, expresidente de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz, solicitó públicamente la renuncia inmediata de Gianni Infantino a la presidencia de la FIFA.
El exmandatario fundamenta su demanda en la supuesta falta de independencia de la institución frente a “las presiones del poder político internacional”.
La controversia se originó después de que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, presuntamente solicitara a Infantino desconocer la decisión de un árbitro respecto a una sanción impuesta al goleador de la selección norteamericana, Folarin Balogun.
Según Arias, el jerarca de la FIFA acató la petición y revirtió un castigo por una falta grave, una acción que calificó de “inconcebible”.
Arias denunció un trato desigual en la gobernanza del fútbol, sugiriendo que Infantino no habría cedido de la misma manera ante líderes de naciones con menos peso geopolítico.
“Estoy seguro que si esta petición hubiese venido de los jefes de estado de Panamá, Jordania o Cabo Verde habría sido denegada”, aseveró.
Para el político costarricense, este episodio refleja una preocupante subordinación de las normas deportivas ante los intereses de los gobiernos poderosos.
